Renta variable

Los consejeros aprovechan la caída para comprar acciones

Al mal tiempo, buena cara. Los consejeros y los grandes accionistas de las empresas cotizadas en España están aprovechando la convulsión que vive la Bolsa española desde el 27 de febrero para adquirir más acciones. En términos netos, la inversión se sitúa en torno a los 13,2 millones de euros.

Pese a la tregua de ayer, el saldo de la renta variable desde el 27 de febrero, cuando todos los índices mundiales sufrieron un auténtico descalabro, es eminentemente negativo. El Ibex 35 retrocede un 6,9% desde la fecha y muestra ya unas pérdidas del 2,27% desde el 1 de enero. Pero no todos los inversores están vendiendo. La mayor parte de las operaciones realizadas en mercado y comunicadas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por los accionistas significativos -consejeros y titulares de participaciones superiores al 5% del capital- fueron de compra. En términos netos (restando las desinversiones), compraron títulos valorados en unos 13,2 millones de euros. Las adquisiciones sumaron un total de 22,38 millones mientras que las ventas ascendieron a 9,18 millones (ver tabla). Las compras, eso sí, han sido de escasa magnitud en la mayoría de las ocasiones, con operaciones testimoniales cuyo importe se queda en unos pocos miles de euros. Son los casos de las protagonizadas por Victoriano Muñoz Cava en Acerinox, Santos Martínez-Conde en ACS, Román Knörr Borrás en BBVA o José Ramón Arce en Bankinter. Sin embargo, también se han realizado cuantiosas inversiones en las últimas sesiones, como la de Aurelio González, consejero de Inmocaral, que desembolsó unos 10,47 millones de euros los días 28 de febrero y 1 de marzo para adquirir el 0,15% de la inmobiliaria. Por su parte, los presidentes de ACS, Florentino Pérez, y de Avánzit, Javier Tallada, apuntaron con precisión a la hora de reforzarse en el capital de sus compañías.

Incluso las empresas aprovecharon para realizar operaciones con sus propios títulos. Altadis comunicó al organismo regulador con fecha 3 de marzo que elevó su autocartera hasta el 1,169% del capital frente al 0,177% declarado anteriormente. Según la normativa, las firmas cotizadas han de informar a la CNMV cuando adquieran más de un 1% de sus títulos 'en un solo acto o en actos sucesivos'. Entre los inversores que optaron por vender destaca la Sindicatura de Accionistas de Banco Popular, que se deshizo de 81.287 títulos de la entidad financiera durante las sesiones del 27 y el 28 de febrero. Por su parte, la sociedad Finavague redujo su participación en Sacyr Vallehermoso en un 0,07%.

Obligados a declarar al organismo supervisor

Además de las adquisiciones que han llevado a cabo los miembros de los consejos de administración de las cotizadas, quienes tienen la obligación de comunicar todas las operaciones que realizan, otros inversores se han visto obligados a comunicar sus participaciones al superar los límites del 5% del capital o el 1%, en caso de que la sociedad compradora esté domiciliada en un paraíso fiscal. Así, los fondos de la gestora estadounidense Fidelity International han adquirido acciones de Abengoa que les han hecho llegar al 1,11% del capital de la tecnológica. Su última comunicación está datada el 28 de febrero. El fondo de capital riesgo QMC, gestionado por Nmás1, comunicó en la misma fecha que controla el 5,05% de GAM, mientras que Soma Administración hizo informó el 27 de febrero que tiene el 5,07% de Inbesòs.