Mercados

El Ibex pierde el 1,53% en su quinta sesión a la baja

Pierde los 13.800 puntos en otra sesión volátil y de elevado volumen.

La tormenta sigue sin amainar en los mercados. Las órdenes de venta se volvieron a agolpar ayer en las mesas de intermediación, en otra jornada que se saldó con importantes retrocesos. El Ibex perdió el 1,53%, en su quinta sesión consecutiva a la baja, para cerrar por debajo de los 13.800 puntos por primera vez desde noviembre, concretamente en 13.749,1 puntos.

La sangría podía haber llegado a más. La fuerte caída de las Bolsas asiáticas -el Nikkei perdió el 3,34% y el Hang Seng recortó el 4%- marcó un arranque de sesión aún más dramático que situó el Ibex en los 13.656 puntos en el peor momento del día. La apertura de Wall Street ayudó a templar algo los ánimos y, pese a la indecisión que mostraron los índices estadounidenses, las ganancias que sumaban en el periodo de coincidencia operativa ayudaron a mitigar las pérdidas de la Bolsa española, una mejora que en cualquier caso no impidió que cerrara con el mayor castigo entre los grandes de Europa. Así, mientras el Ibex perdió el 1,53%, el Dax se dejó el 0,9%, el Footsie, un 0,75% y el Euro Stoxx 50, el 0,63% en otra jornada en la que las pérdidas se impusieron sin excepción en todos los sectores.

Desde el martes pasado, momento en el que comenzó la corrección, los inversores no han tenido respiro. Cinco retrocesos consecutivos, algo no visto en la Bolsa española desde agosto de 2005, que dejan la caída acumulada en el 7,45%, suficiente para que el índice entre en pérdidas en el año con una caída que asciende ya al 2,8%. Un recorte que se ha producido, además, con un fuerte volumen de negocio. Una tendencia volvió a quedar patente ayer cuando los inversores intercambiaron acciones por un total de 9.909,9 millones de euros, una cifra casi dos veces la media diaria del mes de febrero.

Con el nuevo descenso de ayer, la Bolsa española lleva las pérdidas en lo que va de año al 2,8%

Los expertos, con todo, continúan manteniendo el optimismo y aseguran que de momento no hay indicios para hablar de un cambio de ciclo. 'Dada la magnitud de las subidas acumuladas, un recorte entre el 10% y el 15% entraría dentro de lo que se puede esperar siempre que no se vea un deterioro económico', comenta Nicolás López, de M&G Valores.

Analizar los indicadores económicos, en particular aquellos que lleguen de EE UU, donde el ciclo económico está más adelantado, se presenta, por tanto, como una de las claves para el mercado. Y ayer los datos que llegaron del otro lado del Atlántico no acabaron de dibujar el escenario más deseado. El índice ISM de servicios cayó a 54,3 en enero desde 59, una cifra peor a lo esperado por los expertos. 'Refuerza la idea de que la economía estadounidense está más débil', comenta Ángel Olea, de Abante Asesores.

Un dato que contribuyó a fomentar la indecisión en Wall Street después de las fuertes caídas desatadas la semana precedente. Los principales índices lucharon por buscar una tendencia y tras titubear entre pérdidas y ganancias, los resultados mixtos se acabaron imponiendo. El Dow Jones cayó un 0,53%, el Nasdaq retrocedió un 1,15% y el S&P 500, un 0,94%.

Las otras pistas llegarán con los resultados empresariales, hasta ahora motor de las Bolsas. En España, las empresas ganaron alrededor de un 25% más en 2006, otro récord, mientras que los beneficios en Estados Unidos y Europa también han mostrado una buena evolución. 'Sin embargo, las previsiones de incremento de resultados para el año en curso empiezan a revisarse a la baja hasta el entorno del 6% y 8% para Europa y Estados Unidos', comentan desde Abante Asesores. La duda está en ver si las previsiones son demasiado optimistas y desencadenan más caídas.

Una huida que afecta a todo tipo de valores

La oleada de ventas que ha azotado a la Bolsa en los últimos días apenas ha encontrado excepciones. Y los valores más recomendados en el momento actual, los blue chips, tampoco han evitado la marea roja.

Lo cierto es que las empresas con un mayor componente especulativo o aquellas que acumulaban las subidas más abultadas son las que más han caído. Una tendencia que ha afectado en especial a Astroc (-34,6%), Avánzit (-16,4%), Sacyr Vallehermoso (-15,5%), OHL (-14,9%) o Montebalito (-14,8%), títulos que acumulan las mayores caídas desde que comenzó la corrección. Los grandes del índice como Santander (-8%), BBVA (-9,2%) y Telefónica (-8,9%), aunque menos, también han sufrido.

En realidad, pocos se salvan de la criba y tan sólo CVNE (+3,93%), Barón de Ley (+2,95%), NH Hoteles (+0,6%) y TPI (+0,12%) han evitado los números rojos estos días.

En la sesión de ayer Iberia (-4,98%) y Mapfre (-4,44%), dos de los mejores valores del Ibex en lo que va de año, sufrieron las caídas más sonadas del índice, junto con Gamesa (-3,25%) y Acciona (-3,1%), otros dos valores beneficiados recientemente.

El yen cotiza al máximo de tres meses frente al dólar

Persiste la escalada del yen. La divisa japonesa alcanzó el nivel más alto en tres meses frente al dólar y avanzó frente a las 16 divisas más activas ayer como consecuencia de la persistente huida de los inversores de los activos de mayor riesgo.

La reversión de las operaciones de carry trade, aquellas transacciones que consisten en endeudarse en un país con tipos de interés muy bajos como Japón para comprar activos que ofrezcan rentabilidades más altas en otro país, alentó las compras de yenes, comportamiento que situó la divisa en 115,1 unidades por dólar.

La operativa de carry trade no entraña riesgo para el inversor siempre y cuando la divisa en la que se pide el préstamo -operativa muy extendida en yenes en el momento actual debido a los bajos tipos de interés en Japón (0,5%)- no se encarezca. De ocurrir, elimina la ganancias que se obtienen por el diferencial de tipos entre el país en el que se toma prestado, por ejemplo Japón, y en el que se invierte, digamos EE UU donde los tipos están en el 5,25%. Una situación que obliga a comprar yenes para devolver el préstamo y mitigar las pérdidas.

Los expertos prevén que la subida del yen continúe en las próximas semanas. 'Es uno de los factores que más está moviendo el mercado. De momento es un ajuste de carteras pero si el yen sube de forma brusca puede resultar dramático para las Bolsas', comenta Ángel Olea, de Abante. Una situación que puede empeorar ya que el yen para muchos aún está infravalorado.