Nerviosismo en los mercados

Jornada negra en las Bolsas de todo el mundo

El desplome de China desencadena una avalancha de ventas en todo el mundo y el S&P 500 cae un 3,47%

Jornada negra en las Bolsas de todo el mundo
Jornada negra en las Bolsas de todo el mundo

Tormenta perfecta sobre el parqué. Wall Street vivió ayer su peor jornada desde el 24 de marzo de 2003, en plena guerra de Irak. Las caídas, que llegaron a superar el 4%, terminaron en el 3,47% en el caso del S&P 500; el 3,29% en el Dow Jones y el 3,86% en el Nasdaq, el peor dato desde diciembre de 2002. Dado que Nueva York es la referencia para las Bolsas del mundo entero, la jornada de hoy promete ser de vértigo. De hecho, el castigo bursátil fue casi ininterrumpido en las 24 horas del martes: la marea de números rojos empezó con un descenso espectacular en China, una caída del 8,84% en Shanghai, la mayor en 10 años, y el pánico continuó en cuanto los inversores europeos se despertaron. La apertura de Wall Street no hizo sino agudizar la tendencia vendedora. Con Europa cerrada, las pérdidas fueron ganando velocidad en América. El varapalo fue de órdago en los emergentes: Brasil se dejó más de un 6% y las caídas fueron más allá del 5% en México.

'Esta era una situación de mucha tensión acumulada en el mercado y en cuanto se ha roto el dique, se ha producido una especie de efecto tsunami bursátil', resume Martí Pachamé, gestor de GVC Valores. En el mercado confluyeron ayer una serie de factores, desde el anuncio de nuevas medidas fiscales en China, hasta unas declaraciones extemporáneas del ex presidente de la Fed Alan Greenspan, pasando por malos datos de actividad en EE UU.

El Ibex no escapó al castigo y se dejó un 3,01%, su mayor descenso en una sola sesión desde el 15 de marzo del año 2004, la jornada posterior a las elecciones generales. No es la primera vez que el mercado bursátil chino tiembla. Ya a comienzos de mes, los rumores de que el Gobierno iba a tomar medidas para congelar la burbuja bursátil hicieron que el índice de acciones A de Shanghai, reservado a inversores locales y extranjeros autorizados, cayese un 11,3% en cinco días. Pero es la primera vez que las turbulencias chinas se contagian al resto del mundo.

Tampoco se puede olvidar que la Bolsa de EE UU estaba disfrutando del periodo sin caídas serias más largo desde los años cincuenta y que en el mercado se esperaba desde hace tiempo una gran corrección. La cuestión ahora es cuánto tiempo durará y cuál será el alcance de esta oleada de ventas.

'Estamos ante un recorte sano', valora Ignacio Dolz de Espejo, gestor de Morgan Stanley. 'Es lógico en un mercado alcista', añade. El hecho es que desde la crisis sufrida entre mayo y mediados de junio, el índice Ibex lleva encima una revalorización de más del 33%. Otro ejemplo, el Dax de Fráncfort terminó la sesión con una pérdida del 2,96%, la mayor desde mayo pasado. Pero el índice sigue en el nivel más alto desde el año 2000 y además el avance acumulado en 12 meses es del 15,3%.

No hay datos para pensar que haya cambiado el escenario, es prematuro concluir que esto es el comienzo de una corrección seria', advierte Juan Solana, de Intermoney. Greenspan sembró cierta inquietud al reconocer el lunes que 'es posible que EE UU sufra una recesión en los últimos meses de 2007'. A esto se suma los datos publicados ayer, un descenso del 7,8% en las compras de bienes duraderos en EE UU durante enero, el peor dato en tres años. Claro que, al mismo tiempo, han pasado inadvertidos los datos de incremento del 3% en las ventas de viviendas de segunda mano o la mejora del índice de confianza del consumidores elaborado por el instituto Conference Board (de 110,2 puntos en enero a 112,5 este mes, la mejor lectura desde agosto del año 2001).

'El inversor está mal acostumbrado y cree que una inversión debe dar todos los años una rentabilidad del 10% o el 15% sin el menor problema', subraya David Burns, de Schroders. 'No me sorprendería que el descenso llegase a ser del orden del 5% al 10%. Aún así, no sería preocupante', afirma. Para el Ibex, los analistas técnicos fijan la cota de los 14.000 puntos como un nivel a vigilar.

La exuberancia irracional de Shanghai

'China es un mercado inmaduro, con miles de nuevos inversores, que aún no han asumido que la renta variable puede dar pérdidas en algún momento. Esta caída es una buena lección para ellos', resume Gigi Chan, de la gestora de Threadneedle Investments.

El detonante de la caída es un cúmulo de factores. En primer lugar, el anuncio no concretado de la creación de una unidad pública especial para investigar y perseguir los numerosos fraudes ocurridos en las últimas OPV. En segundo, el nerviosismo creado por la intención de las autoridades de endurecer fiscalmente las plusvalías bursátiles. Por otro lado, la incertidumbre del relevo al frente del supervisor de los mercados de valores chinos. Después, el exceso de liquidez en los mercados y una valoración excesivamente alta de los activos, con un PER medio de 35 veces en la Bolsa de Shanghai, más del doble de lo que se paga en las Bolsas europeas.

No es menor el dato de que el varapalo del 8,84% vino el día después de que Shanghai hiciera máximo histórico al superar por primera vez los 3.000 puntos en una carrera vertical en los últimos meses, con una subida acumulada del 94% desde agosto pasado.