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El altruismo de internet busca fondos para sobrevivir

La polémica se ha prendido esta semana en la blogosfera después de que se aireara el balance económico de la Wikipedia. La presidenta de Wikimedia Foundation, la francesa Florence Devouard, institución responsable de la enciclopedia, dijo que tenían dinero para los gastos de tres o cuatro meses, lo que algunos interpretaron (con mala intención, según otros) como un indicio de problemas económicos, algo que la presidenta ha descartado tajantemente.

Pero lo cierto es que el suceso ha mostrado los enormes costes a los que tienen que hacer frente los llamados proyectos colaborativos que fraguan en internet cuando crecen; costes que normalmente permanecen desconocidos. Hace cuatro años (en 2003) la Wikipedia se mantenía con sólo un servidor. Ahora tiene 350. Han multiplicado las máquinas y el coste del ancho de banda que se consume ha crecido 20 veces desde 2005. Las consultas o las ediciones en las 249 versiones de la Wikipedia, repetidas millones de veces, consumen entre 60.000 y 100.000 dólares de ancho de banda al mes. La Wikipedia se ha convertido en un enorme proyecto, que necesita una fuerte inversión para poder mantener las operaciones.

Que miles, cientos de miles o incluso millones de individuos participen de forma coordinada en grandes y pequeños proyectos en internet es un asunto fascinante. El desorden es siempre más sencillo que el orden. Basta con pensar por un momento lo difícil que le resulta a un grupo de extraños ponerse de acuerdo para formar una simple fila frente a un mostrador de embarque. Que las comunidades y proyectos cristalicen en Internet, es por lo tanto la excepción singular, y no la regla. Y sostener eso en el tiempo cuesta dinero y esfuerzo.

La enciclopedia necesita invertir más de cinco millones de dólares este ejercicio

Para que los proyectos ocurran hacen falta ingentes cantidades de pasión. La que ponen los promotores de la idea, ya sean ingenuos fracasados o visionarios de éxito (la línea que los separa es muy tenue). Y la pasión también de quienes creen en ese proyecto, usuarios fascinados que acaban contribuyendo con su esfuerzo: editando artículos en una enciclopedia, enviando noticias o componiendo códigos informático.

Pero si la pasión es capaz de arrastrar a los otros, no basta, sin embargo, para pagar las facturas. A medida que los proyectos crecen, se disparan las necesidades de infraestructura: servidores, ancho de banda, responsables informáticos que se hagan cargo de ello…

Sólo en servidores la Wikipedia necesita invertir este año cinco millones de dólares (unos 3,8 millones de euros), según Florence Devouard. El caso de la Wikipedia es llamativo por la enorme magnitud de las cifras que mueve, si se tiene en cuenta que nació como un modesto proyecto sostenido por la colaboración no remunerada de miles de individuos. Pero la Wikipedia no es un caso aislado, la necesidad de afrontar el sostenimiento afecta igualmente a las grandes y las pequeñas comunidades y proyectos de internet.

En cuanto empiezan a crecer, los planes se enfrentan a la necesidad de afrontar su sostenimiento a largo plazo. Aunque la pasión sigue moviéndolos, si no entra capital se quedan atorados. Detrás del puro altruismo y del ambiente comunitario y participativo de los usuarios, tras el escenario y entre bambalinas, alguien anda siempre haciendo el trabajo sucio.

Menéame, por ejemplo, el Digg español, nació de la ganas de Ricardo Galli, profesor de la Universitat de les Illes Balears, y arrastró con él a una legión de gente que ha convertido su sitio en un concentrador de tráfico. Más de 22.000 usuarios registrados en poco más de un año. Puede ser un proyecto modesto, como dice Galli, pero lo cierto es que los grandes medios de comunicación en internet han reconocido la capacidad de generar tráfico que tienen tanto Menéame como otros servicios similares: el también español Fresqui, o los estadounidenses Digg y del.icio.us, y han incluido mecanismos para que sus noticias puedan ser enviadas a golpe de clic a esos sitios.

En noviembre, Galli se encontró con que había llegado el momento de encarar las necesidades económicas de Menéame. Al profesor, las horas del día no le daban para más: se había convertido en ineludible contratar a dos o tres personas que ayudasen (aunque sólo fuera a tiempo parcial) a mantener la infraestructura, a sostener la comunidad. Y en estas entró Martin Varsavsky, creador de Jazztel, en Menéame. Galli ya se las había tenido con el directivo en varios enfrentamientos dialécticos públicos. Algunos se lo tomaron a mal y acusaron a Galli entonces de venderse al capital. 'Cuando se habla de dinero siempre se generan reacciones negativas', dice, hubo quien le acusó de quedarse con el dinero, pero 'aún no hemos ganado un duro y no hemos dejado de invertir horas, desde esa perspectiva no es rentable, pero es una opción personal', es la pasión lo que te mantiene trabajando en el proyecto, confiesa Galli.

Los proyectos crecen y cuando hay que buscar quien los sostenga económicamente, los emprendedores y padres de los proyectos se la juegan. En la Wikipedia, por ejemplo, se enfrentan a otra de esas decisiones que divide a la comunidad en dos bandos irreconciliables, los que apuestan por introducir publicidad frente a los que se oponen radicalmente a ello. De momento los anuncios no aparecen por la Wikipedia, pero quién sabe si en un futuro cercano la publicidad contextual no aparecerá dentro de los artículos de la enciclopedia, y entonces, quién sabe cómo se lo tomarán sus miembros.

Firefox, un caso exitoso

A quien le ha ido muy bien durante los últimos años, pese a ser una organización sin ánimo de lucro, es a la Mozilla Foundation, la responsable del navegador de Internet Firefox. Aunque el Explorer de Microsoft sigue siendo dominante, el Firefox gana poco a poco terreno en el mercado mundial (con crecimientos que se sitúan entre el 15% y el 20%, según las fuentes), y la fundación que lo desarrolla parece que de momento tiene asegurada su viabilidad económica para los próximos años. Los últimos datos financieros publicados corresponden al ejercicio fiscal de 2005, pero muestran con claridad meridiana la buena salud económica de la que goza el proyecto. Gracias a los acuerdos firmados con Google (que se encuentra como página de inicio del navegador), ingresaron en el año 2005 cerca de 52,9 millones de dólares (unos 40,6 millones de euros). De ellos, 29.8 millones de dólares (casi 23 millones de euros) procedieron de parte de la fundación, y el resto de la parte empresarial. Comparado con el ejercicio fiscal anterior, en el que la facturación rondó los 5.8 millones de dólares (unos 4,4 millones de euros), había multiplicado por diez sus ingresos. Más que suficiente para pagar a los diez empleados que se ocupan en estos momentos de la gestión del proyecto.

Polémica publicitaria

Jim Wales, fundador de Wikipedia, rechazó recientemente la introducción de publicidad. Jason Calacanis, fundador y ex consejero delegado de Weblogs, dijo, por el contrario, que con una publicidad no intrusiva, Wikipedia ingresaría 100.000 dólares al mes.