Filtros

El Consejo de Seguridad Nuclear someterá a 'una gran ITV' a la central de Garoña

La ampliación del permiso de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña durante 10 años a partir de 2009 tendrá que pasar duros filtros. La nueva presidenta del Consejo de Seguridad Nuclear, Carmen Martínez Ten, afirmó ayer que éste realizará hasta ese año una minuciosa auditoría ('similar a una gran ITV') para certificar la seguridad de la instalación.

Martínez Ten, que presentaba ayer el nuevo equipo de consejeros (elegido por unanimidad entre los grupos del Congreso de los Diputados) explicó que el dictamen que emita el Consejo será vinculante: si es negativo, la central cerrará en 2009. En caso de resultar positivo, será el Gobierno quien decida sobre la posible prórroga de su funcionamiento un decenio más, en función de las prioridades de la política energética. Una tercera posibilidad es que el Consejo dé un visto buen condicionado a que la empresa propietaria (en este caso, Nuclenor) realice una serie de mejoras en los sistemas de seguridad. De ser así, quedaría a criterio de ésta la decisión de acometer las inversiones exigidas, que podrían afectar a la rentabilidad de la central.

Pero no sólo el CSN verificará la seguridad en Garoña. Su propietaria, Nuclenor, ha solicitado a la OIEA (Organización Internacional de la Energía Atómica) otra auditoría. La entidad dirigida por Mohammed Al-Baradei (que se hizo célebre por las interrumpidas investigaciones sobre el régimen de Sadam Husein en Irak) ya realizó una auditoría similar a la central de Cofrentes.

El Consejo inició el acopio de información sobre Garoña en julio pasado, aunque fuentes de la entidad advierten de que todavía es muy pronto para entrever en qué sentido podría pronunciarse. Las investigaciones concluirán en 2009.

La central de Garoña fue la segunda construida en España, detrás de la ya clausurada de Zorita, y tiene de la menor capacidad de generación de las que quedan en funcionamiento. Martínez Ten afirmó que el accidente de Vandellós II, que suspendió su actividad durante cinco meses en 2004, fue un punto de inflexión tanto para la industria, 'que tiene claro que debe invertir en seguridad', como para el propio Consejo.

Transparencia como eje rector del mandato

El recién nombrado Consejo de Seguridad Nuclear, cuyo mandato previsto es de seis años, nace, según su presidenta, con la voluntad de trabajar 'con independencia, objetividad y eficacia' para velar por la seguridad de las centrales nucleares. Martínez Ten dijo ser consciente de que España se encuentra en 'algo parecido a una encrucijada energética', marcada por el cambio climático y la dependencia del exterior. Sin embargo, recordó que la definición de la política energética no está entre las competencias del CSN. La presidenta afirmó que uno de los ejes de su gestión será la transparencia informativa, además de la incorporación de sugerencias ciudadanas, sindicales, de ONG y de asociaciones profesionales.