Lucha obrera

Vilallonga asegura que durante su mandato sólo se ejecutó el acuerdo de venta de Sintel

Una treintena de ex trabajadores de Sintel se han concentrado hoy a la puertas de la Audiencia Nacional para abuchear al ex presidente de Telefónica Juan Villalonga. El directivo ha acudido hoy a declarar como imputado en el juicio de la venta y posterior quiebra de Sintel, en el que ha asegurado que, durante su mandato, tan solo se ejecutó el acuerdo de venta de la filial.

El portavoz de los ex trabajadores de Sintel, Adolfo Jiménez, ha dicho antes de la declaración de Vilallonga que los operarios quieren que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cumpla la promesa que les hizo cuando era secretario general del PSOE y desarrolle el Plan Social para los empleados mayores de 50 años.

Jiménez ha añadido que desde que la empresa quebró en 2001, "nadie les ha dado nada", y ha asegurado que la situación actual de los 1.600 trabajadores es que hay 470 prejubilados, 300 contratados en Sintratel, una empresa propia que crearon los trabajadores, y 800 en paro. En su opinión, su situación actual "es una venganza del sistema", porque su lucha de hace años "cuestiono las privatizaciones, a quien las hizo, y a quien las bendijo", además de porque los trabajadores "demostraron cómo defender de forma pacifica lo suyo, y dar empleo a los propios trabajadores" de su empresa.

Villalonga "no sabe nada" del caso Sintel

En sus declaraciones ante la Audiencia Nacional, Villalonga ha declarado "no saber nada del caso Sintel" porque durante su mandato sólo se ejecutó el acuerdo de venta de la compañía que se acordó durante la etapa de su antecesor en el cargo, Cándido Velázquez.

Villalonga fue citado hoy en calidad de imputado para que declarase en el caso de la venta y posterior quiebra de la empresa Sintel, junto al que fuera secretario general de Telefónica, José María Mas Millet. Según fuentes jurídicas, Villalonga también ha dicho durante la vista que en su presidenciasólo se trató el asunto "a nivel de Dirección General o a nivel de asesoría jurídica".

Villalonga ha afirmado que lo único que hizo fue ejecutar el acuerdo y que, en consecuencia, pidieran unos aplazamientos de pago, que la asesoría de la casa y los servicios de pago concedieron, según las mismas fuentes. El ex presidente de Telefónica explicó en su declaración que "no sabía nada" ya que la venta de Sintel no tuvo que pasar por ningún comité de dirección, y por tanto no intervino en el acuerdo de venta sino en su ejecución.

A preguntas del fiscal, Villalonga ha insistido en que "no estaba" en la Presidencia de Telefónica cuando se acordó la venta de Sintel, y también aseguró que no tuvo ninguna referencia de los impagos por esta operación, según las mismas fuentes. Según estas fuentes, quien sí dio más detalles fue el ex secretario general de Telefónica José María Mas Millet, que era también entonces jefe de la asesoría jurídica.

Mas Millet ha asegurado que Telefónica intentó ayudar al reflotamiento de Sintel, a la que, cuando Cándido Velázquez era presidente, se le dieron 77.000 millones de pesetas en obra; una ampliación de capital de 3.000 millones y unos inmuebles por valor de 1.500 millones. La compañía tenía dinero y beneficios pero no pagó a Telefónica y tuvo que presentar suspensión de pagos", aseguró Mas en su declaración, según las mismas fuentes.