Reunión del G-7

El G-7 insiste en la necesidad de vigilar la industria de 'hedge funds'

Los ministros de Finanzas de los países más industrializados del mundo (G-7) debatieron el pasado fin de semana sobre los potenciales riesgos que presentan los hedge funds y acordaron estrechar la vigilancia sobre la industria.

La influencia de los hedge funds, o fondos de inversión libre, una industria en expansión que gestiona 1,4 billones de dólares (1,08 billones de euros) en activos a nivel mundial, preocupa cada vez más en el mundo financiero.

El G-7 abordó la escasa regulación de la industria y su creciente poder durante la reunión que celebró el pasado fin de semana en la ciudad alemana de Essen. Los ministros de finanzas y los gobernadores centrales de los siete países más industrializados del mundo reconocieron la dificultad que entraña valorar los riesgos potenciales de una industria cada vez más sofisticada.

'Dado el fuerte crecimiento de la industria de hedge funds y los instrumentos que negocian, debemos ser vigilantes', comentó el G-7 en un comunicado.

El ministro de finanzas alemán, Peer Steinbrueck, incluyó en la agenda del G-7 el tema de los hedge funds ante la preocupación que genera la expansión de la industria y el potencial efecto negativo que pueda tener tanto en los mercados como en el crecimiento económico dada su cada vez mayor vinculación a la banca. Los reguladores, de hecho, ya investigan si se establecen límites suficientes a la hora de concederles crédito. Henry Paulson, Secretario de Estado de EE UU y ex consejero delegado de Goldman Sachs, apoyó esta iniciativa y comentó que los hedge funds 'merecen un escrutinio'.

El G7 acordó iniciar contactos con el sector privado y solicitar al Fórum de Estabilidad Financiera, un encuentro entre supervisores nacionales e internacionales, ministros y bancos centrales, una actualización de las conclusiones de 2000 sobre la manera de mitigar los riesgos de los hedge funds. El G-7 desea promover y desarrollar la implementación de 'las mejores prácticas'.

Queda mucho por debatir y en la industria se decantan por una regulación voluntaria. El colapso del hedge fund Amaranth el pasado ejercicio volvió a reavivar el debate después de que perdiera 6.600 millones de dólares al errar a la hora de invertir en derivados sobre gas natural. Un mes después, no obstante, los reguladores concluyeron que este fracaso no perjudicó la marcha de la operativa, una resolución que jugó en contra de aquellos que apuestan por una regulación directa.

Inversores influyentes gracias al apalancamiento y los derivados

La influencia de los hedge funds se explica en gran parte por la capacidad de reacción que tienen. 'La industria tiene un tamaño de 1,4 billones de dólares pero se pueden apalancar entre cinco y seis veces, lo que implica que pueden tener invertidos entre cinco y seis billones de dólares. Utilizan estrategias diversas y gracias al uso de derivados pueden entrar y salir del mercado con facilidad y rapidez', explica Mary Ann Bartels, de Merrill Lynch.

Esto explica que muchas veces sean quienes acentúen ciertas tendencias del mercado, y aunque no las cambien, aumenten la volatilidad. Algo que se vio claramente durante la corrección del mercado el pasado mes de mayo, según Bartels.