Domingo Fernández

'Los garantizados se seguirán vendiendo muy bien'

Domingo Fernández es el director de análisis de la gestora de Ahorro Corporación, que cuenta con 274 fondos y un patrimonio de más de 13.000 millones de euros.

Algunos piensan que la época dorada de los fondos garantizados esta acabada. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Los fondos garantizados se seguirán vendiendo muy bien si son sencillos de entender para el inversor y están bien construidos. La sencillez es esencial ya que muchos inversores se han encontrado con estructuras complejas que además han terminado produciendo resultados decepcionantes. Es fundamental que el partícipe sepa qué rentabilidad obtendrá acorde con el retorno del índice de referencia.

Entiendo que entonces son optimistas respecto al potencial comercial de los garantizados.

Desde luego. Es un producto que además encaja muy bien en las cajas de ahorro. Nuestra estrategia pasa por seguir proporcionado una amplia oferta de nuevas garantías que se repartirá más o menos a un 50% entre garantizados de renta fija y de renta variable. La subida de tipos esta permitiendo ofrecer rendimientos bastante interesantes en garantías con plazos relativamente cortos.

Ahorro Corporación parece tener una especialización en garantizados aunque su oferta incluya todo tipo de activos.

Totalmente de acuerdo. Además Ahorro ha invertido en desarrollo de manera muy importante en los tres últimos años, lo que unido a la amplia experiencia adquirida estimo que nos da cierta ventaja competitiva en este tipo de producto. Construimos estructuras de garantizados muy eficientes gracias a estos dos factores.

¿Qué otras posibilidades de crecimiento ven para los fondos este año?

Nosotros apostamos por los fondos de riesgo controlado, con la técnica de Value at Risk (VAR).

Sin embargo, ¿no cree que las rentabilidades han sido algo decepcionantes en 2006?

Es cierto que no han funcionado muy bien pero fue debido a que muchos de estos fondos no consiguieron superar la fractura del mercado de mayo pasado. Bastantes gestores llevaron el riesgo disponible al tope y luego se quedaron sin capacidad de maniobra para el resto del año. Hay que saber modular esto y controlar el riesgo mediante una gestión activa y no sólo cuantitativa.