Energía

El complicado dilema eléctrico

¿Qué es mejor, tener un negocio recurrente y estratégico o venderlo con plusvalías millonarias y rápidas? Un dilema de este tipo siempre tiene difícil solución y más aun si ese negocio te permite convertirte en el segundo grupo industrial del país mientras que la alternativa de vender te aporta beneficios inmediatos de, nada más y nada menos, 1.000 millones de euros. Ese debe ser el debate que en estos momentos se plantea la familia Entrecanales a la hora de decidir qué estrategia sigue en Endesa. Posiblemente Caja Madrid, propietaria del 10% de la eléctrica, también tiene desvelos parecidos. Llegados a este punto, Acciona, al igual que la caja o la SEPI, ha pospuesto su decisión sobre si acudirá o no a la opa alemana. A poco más de 40 días para que se celebre la junta de la eléctrica que debe despejar su futuro, Acciona debe valorar si es posible y merece la pena orquestar en ese corto periodo la toma de control de la primera eléctrica del país. Con el 21% de Endesa en el bolsillo, requiere de otros socios institucionales que decidan permanecer, o que al mismo tiempo la oferta de Eon de 38,75 euros por acción no seduzca a un número suficiente de accionistas. Está por ver también cómo evoluciona el flanco político. De él depende la decisión final que adopte la caja madrileña: vender todo, parte o nada.

Para enfriar el entusiasmo por la opa de Eon, que ha fijado el precio en una zona baja de las horquillas manejadas por los analistas, la acción tendría que colocarse por encima del valor de la opa en los días previos a la junta y en vísperas del final del periodo de aceptación. Los Entrecanales pueden contribuir a ese movimiento si deciden adquirir acciones para llegar al 24,9% de la eléctrica. Tienen poco que perder porque si van a la opa ésta tiene casi asegurado el éxito y podrían realizar sus plusvalías. La clave por tanto es la aparición de esos compañeros de viaje con los cuales formar una mayoría para que Eon no supere el 50% del capital. No es fácil, pero la supresión de los blindajes propuesta a la junta de Endesa desbroza algo el camino. La partida por el control de la mitad del negocio eléctrico del país sigue en juego. Para Acciona ganarla supondría también apuntarse unos beneficios recurrentes anuales de más de 600 millones, una cantidad superior a su resultado consolidado. Además, una hipotética integración con Endesa daría lugar al segundo grupo industrial del país, tras Telefónica.