Bilal Hafeez

Deutsche Bank apuesta por una depreciación del euro este año

Malas perspectivas para el euro. Deutsche Bank prevé que la moneda se deprecie entre un 9% y un 5,2%, hasta llegar a un rango de 1,2 a 1,25 dólares. La razón: las perspectivas económicas para Europa son peores que el consenso. El lado positivo: es posible que el BCE baje tipos hasta el 3,25%.

Deutsche Bank apuesta por una depreciación del euro este año
Deutsche Bank apuesta por una depreciación del euro este año

Contra pronóstico. El consenso de mercado espera una progresiva apreciación del euro frente al dólar a lo largo del año, hasta acercarse a cotas de 1,4 dólares por unidad. Deutsche Bank apuesta por lo contrario. 'Creemos que, al revés de lo que sucedió el año pasado, el comportamiento económico de Europa va a decepcionar a los inversores', afirma Bilal Hafeez, máximo responsable de la entidad alemana en estrategia de divisas. Hafeez visitó España la semana pasada para participar en una conferencia copatrocinada por Deutsche Bank y Asset (Asociación Española de Financieros y Tesoreros de Empresa). El título de su ponencia es esclarecedor: 'No se dejen seducir por el euro'.

¿Cuáles son las razones sobre las que se fundamenta su pesimismo respecto a la moneda única?

Hay dos razones principales para ello. Una es desde una perspectiva de valoración. Si utilizamos una medida como el de paridad de poder de compra, el famoso índice Big Mac un ejercicio realizado por la revista The Economist sobre lo que cuesta adquirir una hamburguesa Big Mac en diferentes países, el cambio del euro contra el dólar debería estar en 1,15 dólares por unidad. Es decir, en estos momentos el euro está sobrevalorado y la presión general sobre la moneda será para que ésta se deprecie. El segundo argumento es cíclico. Estamos convencidos de que, al contrario de lo que sucedió el año pasado, el crecimiento de Europa sorprenderá negativamente, mientras que el de EE UU lo hará positivamente. Las tornas se van a dar la vuelta para el euro.

¿Por qué decepcionará Europa?

Una de las razones es que este año se elevan los impuestos al consumo en Alemania e Italia. El impacto negativo en Alemania no va a ser un asunto menor, como mucha gente espera. Si miramos lo que sucedió en Japón con las subidas de impuestos aplicadas en los últimos 10 años, creemos que Alemania seguirá la misma senda. Por otro lado, hemos hecho un estudio y hemos llegado a la conclusión de que Europa es la región con más sensibilidad al crecimiento de EE UU, básicamente por los vínculos de la industria financiera, el auténtico motor del sector servicios, entre los dos países. Tradicionalmente, Europa tarda 12 meses en sentir el impacto de la desaceleración económica en EE UU. Así que la debilidad económica sufrida allí en el segundo trimestre de 2006 llegará a Europa con toda su intensidad a mediados de este año. Todo ello llevará al mercado a revisar sus perspectivas y al BCE a bajar tipos.

¿Qué nivel alcanzarán los tipos?

Nuestra proyección oficial es que el precio del dinero bajará dos veces. Creemos que el BCE subirá los tipos hasta el 3,75%, luego permanecerá estable durante la mayor parte del año y en el tramo final, bajarán los tipos del 3,75% al 3,25%. Sé que es algo muy diferente a lo que espera el mercado, pero es que éste fluctúa de un extremo a otro. Las cosas nunca son tan buenas ni tan malas como las pinta el mercado.

¿Qué previsión de tipo de cambio maneja para el euro?

Esperamos que el euro baje a un rango de 1,2 a 1,25 dólares. No es algo muy agresivo, nadie espera que vaya a haber una recesión en Europa, así que se trata simplemente de volver a los niveles que teníamos hace un año. Creo que este escenario empezará a materializarse en los próximos tres meses.

Desde un punto de vista de estrategia inversora, ¿cuál es la apuesta más prometedora para este año?

Vender euros y comprar dólares. Aparte de eso, hay tres monedas interesantes. Una es el yen. La recuperación económica ha llevado a los japoneses a vender activos locales y comprar extranjeros. Las malas perspectivas para este año llevarán a que los inversores vuelvan a refugiarse en los activos domésticos, lo que favorecerá al yen. Las otras dos son las coronas de Suecia y Noruega. Estos dos países no sólo tienen superávit por cuenta corriente, sino que además están justo en la mitad del ciclo alcista de tipos, algo que no sucede ni en EE UU, ni la zona euro, ni en Japón.

'La debilidad del yen es un problema para Europa'

'La cotización del yen contra el euro ha caído en cada uno de los últimos 10 años. Un cambio de 157 yenes por euro es un nivel verdaderamente alto y este es un problema para Europa más relevante en estos momentos que el de la fortaleza contra el dólar', asegura Bilal Hafeez.

Deutsche Bank pronostica una ligera apreciación del yen contra la moneda única, hasta aproximarse a un cambio de 140 a 145 yenes por cada euro.

'El cambio correcto debería ser aproximadamente de 120 a 130 yenes', afirma el directivo de Deutsche Bank. 'El impacto en Europa es real. Las empresas europeas han perdido y están perdiendo cuota de mercado en Japón en los últimos años y la razón de ello es el elevado tipo de cambio del euro', explica Hafeez.

Prueba de la preocupación que despierta el vertiginoso descenso del yen es que el ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, ya ha anunciado que planteará el asunto en la próxima reunión del G-7, que se celebrará dentro de dos semanas. 'Que hagan algo o no, es otra cuestión. Pero el hecho es que la preocupación ya ha llegado hasta las autoridades', valora el ejecutivo de Deutsche Bank.