Industria

Tata compra Corus y se convierte en el quinto grupo siderúrgico mundial

Tata Steel, filial del gigante industrial indio Tata, se convertirá en la quinta siderúrgica mundial tras vencer a la brasileña CSN en su puja final por la acerera británica Corus, por la que desembolsará 6.200 millones de libras (9.342 millones de euros).

La industria siderúrgica dio ayer un paso más en el proceso de consolidación mundial que inició el año pasado Mittal Steel con la compra de Arcelor. Y el protagonista vuelve a ser un grupo indio. En este caso, Tata Steel, filial del gigante industrial Tata, que se convertirá en el quinto grupo siderúrgico mundial después de hacerse con la anglo-holandesa Corus tras presentar una oferta de compra de 6.200 millones de libras (9.342 millones de euros).

De esta forma, el grupo indio ha puesto fin a tres meses de batalla en el sector, en los que ha tenido como contendiente a la brasileña Companhia Siderurgica Nacional (CSN), a la que batió ayer finalmente en una subasta definitiva regulada por el Takeover Panel (regulador británico). La puja constaba de un máximo de nueve rondas en las que cada contrincante podía aumentar hasta en cinco peniques por acción su oferta.

Las empresas entraron en esta fase final con una propuesta de CSN de 515 peniques por título de Corus, superior a la última anunciada por Tata Steel, de 500 peniques por acción.

La puja se resolvió con una propuesta de 608 peniques por acción por parte del grupo indio, lo que supone una mejora del 33,6% respecto a su primera oferta y una prima del 49% para los accionistas de Corus, tomando en cuenta la cotización de la compañía del pasado 4 de octubre, cuando Tata anunció que sopesaba varias operaciones de compra, incluida la de la firma anglo-holandesa.

El precio acordado finalmente supone nueve veces el beneficio bruto de explotación (Ebitda) de Corus, superior a la proporción que desembolsó Mittal Steel por Arcelor (6,2 veces el Ebitda de la luxemburguesa), lo que ha levantado las dudas acerca de un posible sobreprecio. Las acciones de Corus cerraron ayer a 601,5 peniques, el máximo en lo que va de año, con un avance del 6,8%, mientras que los títulos de Tata Steel cayeron un 10,6%, hasta las 463,9 rupias.

Apoyo del Gobierno indio

El grupo indio pagará directamente un tercio del precio final total (unos 3.150 millones de euros), mientras que el resto lo financiará mediante préstamos facilitados por ABN Amro, Deutsche Bank y Credit Suisse, informa Reuters. El Gobierno indio ofreció ayer su respaldo financiero a la operación, si fuera necesario.

El grupo resultante nacerá con un nivel de ingresos cercano a los 18.764 millones de euros y una capacidad de producción de 28 millones de toneladas de acero en bruto, lo que le coloca el quinto lugar del ranking mundial, sólo por detrás de Arcelor Mittal, la japonesa Nippon Steel, la coreana Posco y la también nipona JFE Steel. Con los datos del cierre de 2005, el Ebitda combinado del grupo será de 2.615 millones de euros, el séptimo mayor de la industria siderúrgica.

La nueva empresa contará con 80 centros de distribución, 44 de manufactura y diez instalaciones de producción que se reparten por 25 países. Tata Steel pretende aprovechar los bajos costes que el grupo tendrá en Europa y Asia, y su presencia significativa en los mercados del automóvil, la construcción y el enlatado para potenciar nuevas oportunidades de crecimiento, en especial en el sudeste asiático. La integración permitirá unas sinergias anuales de hasta 269 millones de euros.

El objetivo del grupo indio es situar la capacidad de producción del conglomerado en los 40 millones de toneladas anuales en 2012, con unos ingresos de 24.605 millones de euros.

La última oferta de Tata Steel, que ya cuenta con el respaldo del consejo de administración de Corus, tendrá que ser aprobada por los accionistas de la británica en una junta general extraordinaria. La india espera contar con el visto bueno definitivo en marzo. El presidente del nuevo grupo será Ratan Tata, el patriarca del conglomerado indio, y su vicepresidente, el británico Jim Leng.