Agricultura

La UE propone una reforma drástica de las ayudas a frutas y hortalizas

La Comisión Europea aprobó hoy una propuesta legislativa para reformar la organización común del mercado (OCM) de las frutas y hortalizas que, entre otros aspectos, contempla medidas para reforzar y ampliar el número de las organizaciones de productores y para hacer frente a las constantes crisis por las que atraviesa el sector y elimina la ayuda directa a la transformación para pasar al sistema de pago único. El objetivo es aumentar la competitividad del sector y ponerlo en línea con las disposiciones de la Política Agraria Común (PAC) que se aplica a otros sectores agrícolas europeos. Bruselas espera que los Estados miembros lleguen a un acuerdo sobre la reforma antes de verano de este año para que el nuevo régimen pueda entrar en vigor en 2008.

La reforma mantiene un presupuesto "neutral" para un sector que representa el 3,1% del gasto de la UE y el 17% de su producción agrícola. En la UE existen alrededor de 1,4 millones de explotaciones, de las que unas 660.000 se dedican al cultivo de frutas y hortalizas. La reforma afectará a productos que "no están en línea con el resto de reformas de la PAC", y el borrador alude a tomates, cítricos, peras, nectarinas, melocotones, higos secos, ciruelas y pasas.

Así, Bruselas apuesta por desacoplar las ayudas que recibe el sector de la transformación e invertir parte del pago único en medidas a favor del medio ambiente. También en la línea de las negociaciones comerciales internacionales, propone una eliminación de los subsidios a la exportación que ahora disfruta el sector.

Bruselas incluye en su proyecto "techos" por país para todas las ayudas para industria. España obtendría 167 millones de euros para sus apoyos a las frutas y verduras para industria, según fuentes del sector, quienes consideran que este montante es escaso porque en la práctica supondría pocos euros por hectárea. Por otro lado, Bruselas planteó modificar los programas que acometen las organizaciones de productores (OP) y que tienen actualmente hasta un 50% de cofinanciación comunitaria.

Bruselas correrá con el 50% de los costes de la retirada de género y las pagará al 100% cuando las frutas y hortalizas que no se vayan a comercializar se destinen a hospitales, colegios, cárceles y organizaciones de caridad, siempre que la cantidad no supere el 5% del total de género comercializado por la OP de que se trate.

Con esta propuesta, comienza una reforma vital para España, ya que el sector hortofrutícola representa cerca del 34% de la producción agraria nacional y factura unos 14.000 millones de euros.