Energía

El beneficio neto de Enagás crece el 18% en 2006 hasta 225,3 millones

Enagás, empresa propietaria de la mayoría de las infraestructuras gasistas, obtuvo el año pasado un beneficio neto de 225,3 millones de euros, un 18% más que en 2005, según ha comunicado esta tarde la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tras el cierre de Bolsa. Por otra parte, el consejo de administración de Enagás ha acordado hoy por unanimidad nombrar como presidente a Antonio Llardén -actual presidente de Sedigás- en sustitución de Antonio González-Adalid.

El Consejo de Administración de Enagás ha aprobado hoy los resultados de 2006 y ha analizado el impacto de la nueva regulación del sector gasista en las inversiones previstas en el periodo 2007-2012, que ascienden a 4.100 millones de euros. Según la compañía, el análisis realizado pone de manifiesto la plena viabilidad del conjunto de proyectos contemplados en el Plan Estratégico.

Aunque el beneficio neto de 2006 supera en un 18% el registrado en el ejercicio anterior, el incremento sería del 20,8% si se descuentan los 7 millones de plusvalías

contabilizados en 2005. El beneficio bruto de explotación (EBITDA) creció un 17,8% el año pasado, hasta 563,6 millones, mientras que el resultado neto de explotación (EBIT) ascendió a 392,4 millones, con un incremento del 17,9%.

Las inversiones acumuladas en 2006 alcanzaron los 433,2 millones, mientras que los activos puestos en explotación se situaron en 326,8 millones.

Antonio Llardén, nuevo presidente

El consejo de administración de Enagás ha acordado hoy por unanimidad nombrar como presidente a Antonio Llardén -actual presidente de Sedigás- en sustitución de Antonio González-Adalid, quien ha presentado su renuncia también al cargo de consejero, informó hoy la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

González-Adalid renunció como consejero por considerarlo así en interés de la empresa y para evitar que se prolonguen situaciones de incertidumbre que pudieran ser perjudiciales para la compañía. El consejo ha aceptado la renuncia de González-Adalid y le ha agradecido la profesionalidad y dedicación que ha demostrado durante su permanencia en el gestor técnico del sistema gasista.

Con estos cambios, Llardén, que ya era consejero de Enagás, tendrá la condición de presidente ejecutivo con todas las facultades inherentes al cargo y ha pasado a tener la consideración de consejero ejecutivo a efectos del reglamento de organización y funcionamiento del consejo de administración de Enagás.

Hasta la fecha, Llardén ejercía de director general de Recursos de Gas Natural y era miembro del comité de dirección. Tras su nombramiento como presidente de Enagás, se desvincula totalmente de Gas Natural y renuncia a su cargo de presidente de Sedigas.

El consejo ha acordado igualmente, a propuesta del presidente, el nombramiento del consejero Caja de Ahorros de Valencia, Castellón y Alicante (Bancaja), representada por José Luis Olivas Martínez como vicepresidente del consejo de administración.

Un punto de inflexión en el gestor del sistema gasista

Con el nombramiento de Llardén, los accionistas de Enagás han querido marcar un punto de inflexión en la trayectoria de la compañía que, como gestor técnico del sistema gasista, "debe afrontarnuevos retos y adaptarse al nuevo marco regulatorio del negocio en España".

Llardén, nacido en Barcelona en 1951, es ingeniero industrial por la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Barcelona, especializado en Organización de Empresas. Inició su carrera profesional en 1973 en una importante empresa consultora española y posteriormente ha ocupado diferentes puestos de responsabilidad tanto en el sector privado como en la Administración, entre otros, fue subsecretario de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente. En mayo de 2001 fue elegido presidente del consejo directivo de Sedigas, que agrupa a todas las empresas relacionadas con el sector del gas canalizado en España.

Por su parte, González-Adalid ha ejercido como presidente desde que Gas Natural, propietario al 100% de la compañía hasta junio de 2002, realizó una Oferta Pública de Venta (OPV) para desprenderse del 65% de la sociedad, en cumplimiento con la normativa vigente en materia de liberalización del sector.