Inmobiliario

Rivero pide ayuda a Inmocaral y Prasa en la batalla por Metrovacesa

El presidente de Metrovacesa, Joaquín Rivero, busca aliados con los que poder hacer frente al primer accionista de la compañía, Sacresa, de la familia Sanahuja. Rivero ha contactado ya con Luis Portillo, presidente de Inmocaral, y José Romero, presidente de Prasa, para vender parte de sus acciones de la compañía o para que acudan a una ampliación de capital prevista.

El presidente de Metrovacesa, Joaquín Rivero, se ha dirigido en los últimos días a Luis Portillo, presidente de Inmocaral (en proceso de fusión con Colonial y que recientemente ha lanzado una opa por Riofisa) y a José Romero, presidente de la inmobiliaria Prasa, para ofrecerles una alianza que supusiera su entrada en Metrovacesa. Fuentes autorizadas de Metrovacesa señalaron ayer desconocer la existencia de dichas conversaciones.

Esas negociaciones contemplan la posibilidad por una parte de que Rivero venda parte de sus acciones a uno de los empresarios, o convencerles de que participen en una ampliación de capital cuya posibilidad fue aprobada por la junta de Metrovacesa el pasado año. De esta forma Rivero lograría contrarrestar el poder del primer accionista de la compañía, Sacresa, de la familia Sanahuja, con el 39,61% del capital.

La familia catalana ha tratado en diversas ocasiones tumbar algunos de los puntos aprobados en la polémica junta de accionistas de Metrovacesa celebrada en junio del pasado año. En dicha junta se aprobó la petición del consejo de tener permiso para emitir obligaciones por 1.000 millones convertibles o canjeables por acciones de Metrovacesa, sin derecho de suscripción preferente para los actuales accionistas. Otros puntos polémicos fueron la facultad dada al consejo para comprar acciones propias, ampliar capital y realizar otras emisiones de títulos de deuda. Serían estos factores los que ahora permitirían a Rivero dar entrada a nuevos accionistas y contrarrestar la participación de Sanahuja.

METROVACESA 6,73 -1,61%

Fuentes conocedoras de las negociaciones confirman la existencia de conversaciones con Luis Portillo, antiguo accionista de Metrovacesa, y José Romero, presidente de Prasa. Joaquín Rivero controla el 36,1% de forma concertada con el empresario valenciano Bautista Soler. Este último apoyó a Rivero en la contraoferta que el presidente de Metrovacesa lanzó el pasado año para responder a la opa por el 20% del capital lanzada anteriormente por la familia Sanahuja.

Luis Portillo entró en el capital de Metrovacesa en 2003 y apoyó a Rivero en el intento del grupo italiano Caltagiorone de hacerse con la compañía. El empresario sevillano fue ampliando su participación hasta el 5,6% y desde esa posición lanzó una opa por Inmocaral, en mayo de 2005 por 251,6 millones de euros. A finales de diciembre de ese año vendió su participación en Metrovacesa a Joaquín Rivero (el 1,72% ) y a Román Sanahuja, presidente de Sacresa (el 3,94%).

El pasado año Portillo lanzó una opa por Colonial, cuya fusión con Inmocaral culminará previsiblemente el próximo mes, y ha pactado con el primer accionista de la inmobiliaria Riofisa, la familia Losantos, la compra del 100% de la compañía por 2.000 millones. A finales de 2006 el presidente de Inmocaral adquirió además el 15% del grupo FCC a Acciona, por 1.534 millones. Según han comentado fuentes conocedoras del ofrecimiento de Rivero a Portillo, el empresario sevillano esperaría en todo caso a que se solucionara el actual conflicto entre Rivero y la familia Sanahuja.

El empresario cordobés José Romero es el presidente y primer accionista de la andaluza Prasa, fundada por su padre, Pablo Romero Alamillo, hace 40 años. La compañía superó en 2005 los 700 millones de facturación. En Portugal, donde compró la mayor inmobiliaria del país por 360 millones, proyecta la construcción de hasta 15.000 viviendas en el Algarve. Fuentes cercanas a Romero admiten la existencia de negociaciones con Rivero pero subrayan que 'no hay nada firmado'.

Una Junta clave

La junta de accionistas de Metrovacesa de junio de 2006 otorgó permiso al consejo para emitir obligaciones por 1.000 millones canjeables por acciones sin derecho de suscripción preferente para los accionistas. Este punto es clave en la estrategia actual de Rivero.