Mercados

La expectativa de tipos al alza pasa factura a los bonos

Un horizonte negativo para la renta fija. La expectativa de tipos de interés más altos en la zona euro, ante la abundancia de liquidez y la fortaleza de la actividad económica, ha enfriado el interés por los bonos. El precio del bund alemán a 10 años, el activo más líquido de Europa, ha caído un 10,7% en mes y medio.

El índice Zew de confianza de los inversores en Alemania alcanzó ayer un nuevo máximo histórico, al situarse en 70,6 puntos. El dato da una idea de la buena salud de la primera economía de la zona euro. La noticia es buena para los inversores en Bolsa, pero no tanto para los que apuestan por la renta fija. Un mayor vigor económico, con el consiguiente incremento del riesgo inflacionario, se traduce en un incremento de los tipos de interés. Ante este panorama, la inversión en el mercado de deuda pierde atractivo y los bonos así lo están reflejando. Al ser fijo, el pago de intereses de los bonos aumenta en términos porcentuales según disminuye el precio del activo. Desde diciembre, la rentabilidad del bono alemán ha pasado del 3,65% al 4,039% (un 10,7%) del cierre de ayer.

'Lo que ha tenido lugar es una normalización de las Tires Tasas internas de rentabilidad, dado que los niveles de noviembre eran completamente anormales', explica Juan Luis García Alejo, de Inversis. 'La economía alemana va a vivir un momento extraordinario, las condiciones de crédito y de liquidez invitan a pensar en un endurecimiento del discurso del BCE sobre la política monetaria', completa García Alejo. Inversis espera que los tipos de interés lleguen al 4% para finales de año y que la renta fija a largo plazo alcance cotas del 4,25%.

El BCE ha subido los tipos cinco veces en los últimos 12 meses, desde el 2,25% hasta el 3,5%. Aunque la autoridad monetaria retiró de su último comunicado la palabra 'fuerte vigilancia' de la inflación, el mercado da por hecho que habrá una nueva subida en marzo y al menos otra más en la segunda mitad del año.

Por otro lado, la evolución de la renta fija también tiene que ver con lo que está sucediendo en EE UU. 'Todos los tipos de la deuda están muy correlacionados a escala mundial y EE UU fue el primero en iniciar el movimiento, cuando las expectativas de desaceleración económica no se materializaron', señala José Carlos Díez, de Intermoney. 'Cuando las expectativas eran de que la Fed bajase tipos al 4,5%, los inversores compraron bonos, cuando el escenario cambió hacia un mantenimiento del precio del dinero en el 5%, el mercado deshizo las posiciones', añade este experto.

Los analistas prevén que el BCE eleve el precio del dinero hasta el 4% en 2007

Aunque el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, moderó su discurso en la última reunión de la autoridad monetaria, los analistas apuestan por una nueva subida de tipos en marzo.

Desde que el banco central comenzó a encarecer el precio del dinero el 1 de diciembre del año 2005, el BCE ha aprobado seis subidas de tipos, llevan el precio del crédito de los niveles de emergencia del 2% que imperaron durante tres años hasta el 3,5% actual. Ahora, la previsión es que los tipos lleguen al 4%.

'Nuestra proyección para este año es que el BCE lleve los tipos al 3,75% en marzo y que luego haga otra subida más a lo largo de la segunda mitad del año, para situarnos en diciembre en el 4%', afirma Gregorio Oyaga, de Renta 4.

En EE UU, el precio del dinero está en el 5,25% y las previsiones ya no están claras. Al principio se descontaba que bajarían al 4,5% a lo largo de 2007, pero ahora no se descarta que la Fed se detenga en el 5%.

Los fondos de pensiones propician un cambio estructural de la renta fija

El ciclo actual de endurecimiento de la política monetaria ha venido acompañado de un estrechamiento de los diferenciales entre la deuda a corto y a largo plazo. Si hace unos años, el hecho de que los tipos a corto rentasen más que los de largo plazo era un sinónimo de que se avecinaba una recesión económica, ahora el mercado asimilado que la curva de tipos permanezca prácticamente plana. Detrás de este cambio están los fondos de pensiones.

Los fondos están obligados a cuadrar el flujo de entrada y salida de capitales y a medida que el grueso de la llamada generación del baby boom se jubila en las economías desarrolladas, los fondos se ven obligados a comprar más bonos, para garantizar las necesidades de liquidez.

Esta presión ha permitido que la diferencia entre el bono a 10 años y los tipos de interés de referencia sea de sólo 0,5 puntos y que la deuda a dos años cotice prácticamente al mismo nivel que la del tramo largo.