Expansión

NYSE se acerca a la Bolsa de Tokio y desata la especulación

NYSE acelera su expansión por el mundo. Con la fusión con Euronext cada vez más cerca y un pie ya en el principal mercado indio, la Bolsa de Nueva York está próxima a cerrar una alianza con la de Tokio. Una noticia que disparó ayer la cotización de otros mercados como BME y Deutsche Börse ante la expectativa de que protagonicen las próximas fusiones.

La Bolsa de Nueva York, según palabras de su propio presidente, John Thain, tiene intención de dominar en los mercados de las tres principales divisas: dólar, euro y yen. Con la compra de Euronext prácticamente cerrada ya tras el visto bueno a la operación de los reguladores, los dos primeros objetivos parecen prácticamente garantizados. Queda el tercero y todo hace prever que pronto NYSE podrá ampliar su campo de actuación.

De hecho, la Bolsa de Nueva York y la de Tokio están cerca de cerrar una alianza. El presidente de Tokyo Stock Exchange, Taizo Nishimuro, viajará próximamente a Washington o Nueva York para hacer un anuncio oficial y explicar el acuerdo, según explicó esta semana Yuji Yamamoto, ministro japonés de servicios financieros.

Con la fusión de Euronext, operación aprobada ayer por los reguladores europeos, la Bolsa de Nueva York creará la primera plataforma transatlántica y entrará en el lucrativo negocio de los derivados. Una expansión que continúa con rapidez. Esta misma semana también anunció la adquisición, junto con Goldman Sachs del 20%, de la principal Bolsa india. Pasos que deberían ayudarle a ganar peso en el negocio de las OPV, según los expertos. Ayer los títulos de NYSE, con todo, cayeron un 1,4%. Euronext subió el 3,8%. La consolidación en el sector es cuestión de tiempo y ayer la especulación se hizo sentir en el resto de Bolsas cotizadas. Deutsche Börse, entre las más beneficiadas, subió el 6,31%, mientras que BME se anotó un 4,26% ante la expectativa de que protagonicen la próxima operación.

Bolsas y Mercados alcanza niveles récord tras ganar el 7,2% en la semana

El compromiso de los accionistas de BME de no vender títulos en los 180 días posteriores a la OPV expiró el pasado martes dando paso a una situación en la que se abre la veda para que reciba ofertas de compra. Una circunstancia que ha facilitado un repunte del 7,2% esta semana que ha situado la acción en máximos.

Deutsche Börse, la eterna perdedora en la pugna por ganar tamaño tras su fracaso por hacerse con la Bolsa de Londres y otro intento fallido con Euronext, fue otra de las estrellas ayer. Un repunte que también le situó en cotas récord.

La directiva de la Bolsa alemana ha asegurado esta semana que a partir de ahora crecerá de forma orgánica, algo que de momento no parece convencer en exceso al mercado dado el fuerte apoyo que recibió ayer la acción. Entretanto, para cerrar el mapa bursátil, Nasdaq y la Bolsa de Londres siguen encarnadas en una dura pelea por la oferta hostil de la estadounidense, dueña ya del 30% de LSE.