Precios

El Gobierno mexicano intenta atajar por todos los medios la subida del precio del maíz

El presidente de México, Felipe Calderón, anunció anoche que su Gobierno adoptará "todas las medidas que sean necesarias" para controlar la repentina subida de los precios del maíz, que amenazan con avivar la inflación en el país. El maíz se utiliza en México para elaborar tortillas, un producto básico en la dieta de millones de mexicanos, que se ha encarecido recientemente debido a la exportación creciente del cereal a Estados Unidos para elaborar un biocombustible, el etanol.

Como presidente voy a mantener una política muy firme, muy responsable para evitar que en México se cometan los errores del pasado que permitieron escaladas de precios que nos llevaron a quiebras económicas y a devaluaciones que le siguen doliendo, precisamente, al pueblo de México", ha dicho el mandatario conservador.

En los últimos días, el precio del kilo de tortilla ha subido en algunos comercios mexicanos hasta los 10 pesos (unos 0,90 dólares). Durante el año pasado, este alimento registró un aumento de cerca del 11% y los consumidores finales tuvieron que pagar entre un máximo y un mínimo de ocho y 6,7 pesos por kilo (entre 0,72 y 0,60 dólares). En los últimos seis años ha subido un 70%.

Estados Unidos necesita el grano

Uno de los factores de escasez es el creciente uso del grano en Estados Unidos, que importa parte del cereal México para elaborar biocombustibles como el etanol, dada la actual coyuntura de elevados precios del crudo.

El presidente de México pidió a la Secretaría de Desarrollo Social que ordene a las distribuidoras de alimentos que dependen de ella que hagan todo lo necesario para mantener "el precio del maíz y de la harina de maíz para hacer tortilla al precio más bajo, que lo vendan al costo a la gente, máximo 3,50 pesos (0,31 dólares) (...) para que pueda romperse cualquier intento de especulación".

El maíz es el cultivo más importante de México, hasta el punto que durante 1996 y 2005 ocupó el 51% de la superficie sembrada del país, según datos de la Sagarpa, y es el cuarto productor mundial después de EE UU, China y Brasil.