Lealtad, 1

El año próspero del cerdo dorado

Según la mitología china, el año lunar de 2007 es el año del cerdo dorado, un periodo de gran prosperidad que sucede una vez cada 600 años. Dice el saber popular chino que es un año idóneo, por ejemplo, para tener niños, como lo es también para las inversiones financieras.

China entra en el año del cerdo dorado sumida en un profundo proceso de reformas económicas; proceso que comenzó precisamente justo hace 30 años. 'Desde la reforma, China ha sido testigo de casi tres décadas de boom económico con un crecimiento anual en torno al 9,6% entre 1978 y 2006', apuntan los analistas de Citigroup en un informe reciente. 'A pesar de este enorme éxito, es todavía demasiado pronto para predecir cuándo la reforma alcanzará sus objetivos'.

Para 2007, China tiene pendientes tareas encaminadas a desarrollar su sistema financiero y a dejar más espacio a la formación libre de precios.

Entre otras reformas, ha iniciado la de su sistema bancario, permitiendo la entrada de bancos extranjeros; ha creado un índice de préstamos interbancarios para medir los tipos de interés según la demanda del mercado, el Shibor; está desarrollando los mercados de capitales para reducir el peso extraordinario de la banca en la financiación de la economía; prepara una ley sobre bancarrotas, una reforma fiscal y prevé flexibilizar su divisa, que está artificialmente depreciada.

Estas reformas pueden generar más competencia, presiones inflacionistas y menos liquidez en el sistema, según Citigroup, que destaca sin embargo que también pueden elevar el papel de las fuerzas del mercado y crear oportunidades de inversión.

China será dentro de no mucho la primera potencia mundial. Entretanto, su crecimiento económico está generando demanda a nivel global, en un momento en el que se espera una ralentización económica en Estados Unidos. Es decir, que si EE UU se desacelera pero China toma el testigo del crecimiento -y de la demanda-, 2007 puede ser el año del cerdo dorado, pero para todos.