EDITORIAL

La vivienda y la lógica del mercado

El encarecimiento de la vivienda en 2006 puede haberse cerrado por debajo del 10% por vez primera en cinco años, a juzgar por la información proporcionada ayer por Sociedad de Tasación, que sólo aporta datos sobre vivienda nueva, así como por el consenso del resto de las tasadoras, que ya han entregado la evolución de precios de los nueve primeros meses del año. Sin embargo, la desaceleración de los precios es más limitada de lo que la lógica del mercado impondría en un escenario de prolongada revalorización, alto endeudamiento de los hogares y repunte sostenido de los tipos de interés.

De hecho, a juzgar por los datos de vivienda nueva conocidos ahora, la subida en las capitales de provincias es del 9,8%, pero hace un año era de un 10,1%, ya en el umbral de los dos dígitos. Sí hay que destacar la desaceleración manifiesta del segundo semestre, cuando los precios han avanzado la mitad que en el primer semestre del ejercicio: 3,3%, frente a 6,5%.

Pero la lógica del mercado está produciendo ya una fragmentación en los comportamientos. Así, la inflexión de los costes finales de las casas se ha concentrado sobre todo en las ciudades con mayores niveles de precio, fundamentalmente en Madrid, como consecuencia de un agotamiento de la capacidad de resistencia de la demanda. En Madrid una casa de cien metros cuesta 387.000 euros y en Barcelona 419.000 euros, mientras que la media nacional se sitúa en 276.300 euros.

Mientras ceden los precios en las ciudades con niveles desorbitados, en el resto las subidas siguen siendo generosas. La media del alza en las ciudades de más de 100.000 habitantes no capitales de provincia es del 12,3%, llega al 14% en las ciudades de menos de 25.000 habitantes y al 12,5% en las de más de 25.000 y menos de 50.000. Además, la cifra de casas iniciadas ofrecidas por Sociedad de Tasación suponen también un récord en España, con más de 800.000. Por tanto, la moderación de precios y actividad es muy limitada aún para considerar que la adquisición de vivienda ha dejado de ser un problema para la economía familiar.