Lealtad, 1

La futura Bolsa transatlántica

Hoy se vota en París y Nueva York la creación de la primera gran Bolsa transatlántica. Las expectativas apuntan a que Euronetx-NYSE, que así se llamará el producto, recibirá el visto bueno de sus accionistas. Los planteamientos de este proyecto apuestan por cruzar los sistemas de negociación para dar a los miembros de un mercado acceso al otro.

La historia del gran mercado plurinacional tiene muchos años. Se puso de moda en la anterior etapa de euforia bursátil y, de hecho, el día anterior al máximo del Ibex de marzo de 2000 este periódico entrevistaba al vicepresidente de Nasdaq, que anunció la creación de un mercado mundial abierto 24 horas al día y al que los inversores se conectarían por internet.

La realidad va a un ritmo algo más lento que los titulares de prensa. Especialmente en sectores donde se mezclan consideraciones 'nacionales' o 'estratégicas' con las puramente económicas, y los mercados de valores es uno de estos sectores. Pero, también, es una de las industrias más globalizadas. Las operaciones financieras hace mucho tiempo que dejaron de conocer fronteras, y tanto la información como los títulos y el dinero fluyen con total libertad. La Bolsa española está mayoritariamente en manos de extranjeros, y los inversores están más pendientes del IPC estadounidense que del propio. Es más, si hay algo relevante en el negocio los servicios de compraventa de valores es la escala. Cuanto más grande es un mercado, más líquido y eficiente.

Esta lógica económica se ha encontrado con otra lógica, la de las plazas financieras que no quieren perder su posición como centro de decisión, y que ha sido hasta el momento la que ha llevado la voz cantante. El día de hoy puede cambiar las cosas, si bien Euronext, sin hacer mucho ruido -y muy probablemente gracias a este hecho- ha logrado integrar varios mercados manteniendo el equilibrio entre lo global y lo doméstico.

Quizá aquel vicepresidente de Nasdaq iba demasiado lejos, pues un mercado 24 hora debería ser el parqué único mundial para tener la liquidez suficiente. Pero que casi todas las Bolsas hayan podido mantener las fronteras cerradas hasta ahora no quiere decir que vaya a seguir siendo así. Las cotizaciones de los mercados ya lo reflejan.