Desviación

El desfase del IPC desde 1998 cuesta 20.700 millones en pensiones

Desde 1998 la ley obliga a la Seguridad Social a actualizar las cuantías de las pensiones con el IPC anual de noviembre. Todo lo que la inflación supere el 2% debe ser abonado a los pensionistas. Las revalorizaciones se consolidan en la nómina del sistema para todos los años de vida de los pensionistas. En ocho años la desviación ha costado a la Seguridad Social 20.740 millones de euros.

El Ministerio de Trabajo tendrá que destinar entre este año y el que viene, un total de 863,70 millones de euros para compensar a los pensionistas por la desviación de la inflación de seis décimas por encima de lo previsto.

De esta cantidad, la mitad se dedicará al abono de una paga de compensación que el Gobierno abonará en enero a 8,5 millones de pensionistas, y que en el caso de una pensión media de jubilación supondrá unos 60 euros. La mitad restante se destinará a consolidar esta subida adicional en las nóminas de los pensionistas.

El departamento que dirige Jesús Caldera confirmó el viernes esta cifra tras conocerse la cifra oficial de inflación del mes de noviembre que ascendió a 2,6%, frente al 2% previsto para este año.

El IPC español cierra el mes de noviembre con una tasa interanual del 2,6%

La Ley de Seguridad Social obliga desde 1998 al Gobierno de turno a que abone a los pensionistas las desviaciones al alza de la inflación. Si bien, de acuerdo a esta misma ley, los beneficiarios de pensiones no tendrán que devolver la diferencia si el IPC de noviembre fuera inferior al previsto, algo que ya ocurrió ese mismo año 1998, cuando los precios subieron un 1,4.

Mal comportamiento

A partir de aquel ejercicio, los precios no han cumplido con la previsión de inflación, comportándose unos años peor que otros, y esto ha supuesto un sustancioso gasto adicional al Estado en compensaciones a los pensionistas, que suma 20.740 millones en estos ocho años.

A esta cantidad se llega tras tomar lo que cuesta cada año el coste de la consolidación de la paga obtenida por el desvío de la inflación y multiplicarlo por el número de años que se ha estado pagando desde 1998.

Teniendo en cuenta que la vida media de un pensionista es de 18 años, este coste aún será mucho mayor.

No obstante, la clara mejora del comportamiento de los precios en estos últimos meses ha propiciado que el gasto correspondiente al año 2006, por las seis décimas de más en el IPC (431 millones, más una cantidad idéntica para su consolidación), será el menor desde 1999, cuando el coste fue de 306 millones de euros. En los siete años anteriores los desvíos de la inflación han sido mayores.

De hecho, Trabajo tendrá que desembolsar por el presente ejercicio 1.000 millones menos que el pasado, año en el que el desvío de la inflación fue de 1,4 puntos.

Al margen de todo esto, Trabajo indicó este viernes que las pensiones mínimas de jubilación han subido un 25% en los últimos tres años, lo que permitirá que el próximo año 'un millón y medio de personas supere el umbral de la pobreza'.

El diferencial de inflación con la zona euro cae a 0,8 puntos

El índice de precios de consumo (IPC) acabó noviembre con una subida de dos décimas sobre octubre, y de una décima en tasa interanual (del 2,5% al 2,6%) si se compara con noviembre de 2005, según los datos definitivos aportados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En tasa armonizada (homogénea con la UE), el IPC español se situó en el 2,7%. A pesar de esta ligera subida de la inflación, la economía española ha conseguido en el mes pasado recortar el diferencial de inflación, de 1 a 0,8 puntos, con respecto a la zona euro, ya que en el conjunto de la Unión Monetaria los precios se quedaron en el 1,9%.

Por su parte, la inflación en Estados Unidos se mantuvo sin cambios (en el 2%) durante noviembre , según anunció también este viernes el Departamento de Trabajo norteamericano.

El relativo control de la inflación se debe, en parte, a unos precios del petróleo que se sitúan ahora en un nivel más bajo que hace cuatro meses cuando rompieron máximos históricos.

No obstante, permanecen tensiones inflacionistas en el grupo del vestido y calzado (aumentó un 2,9% en sólo un mes, aprovechando el inicio de la temporada de otoño-invierno) y la enseñanza (un alza del 0,6% por la compra de libros de texto).

La tasa de inflación subyacente (descuenta del IPC los elementos más volátiles como la energía y los alimentos frescos) bajó dos décimas y quedó en el 2,6%, al mismo nivel que el índice general. Este buen comportamiento fue destacado por el Gobierno. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, reconoció, no obstante que espera una ligera subida del IPC en diciembre aunque es muy poco probable que quede por encima del 3%. La CEOE la sitúa en el 2,7% a final de año.

Con todo, Vegara augura para 2007 una 'situación favorable' tras el shock petrolero del verano. El BCE mantiene como objetivo que todos los países coloquen sus IPC en el 2%.