EDITORIAL

Air Madrid vuela bajo

Nunca en la historia de la aviación española se ha visto obligado el Gobierno a retirar a una compañía la licencia para operar. Y es deseable que esto siga así. Pero las múltiples deficiencias del servicio, falta de organización y previsión y, en fin, carencias de gestión en Air Madrid lo hacen cada vez más difícil. En cualquier caso, siempre será mejor una solución pactada que dé satisfacción a los miles de clientes afectados. Una vez hecho esto, la compañía debe rendir cuenta de su verdadera capacidad para seguir operando, con la seguridad y la calidad del servicio como condiciones prioritarias. Los usuarios que sólo se fijen en el precio también deberán saber a qué atenerse.