'Telecos'

Alcatel Lucent España prevé ajustes tras su constitución

Alfredo Redondo, primer ejecutivo para España y Portugal y para la cuenta mundial de Telefónica del nuevo gigante de las telecos, Alcatel-Lucent, afirmó ayer que 'me voy a dejar el alma para que continúen en España las actividades de investigación y desarrollo'.

La afirmación del joven ejecutivo se enmarca dentro del proceso de constitución de la filial para Iberia que, tras la integración de los dos grupos españoles de las multinacionales originarias, inició su actividad conjunta el pasado uno de diciembre con 1.200 trabajadores. Esta plantilla se verá afectada por una próxima reducción de empleo según explicó el propio Redondo, quien aseguró que no está cuantificada la magnitud, ni tampoco la fecha de realización y finalización del ajuste.

La fusión de Alcatel-Lucent supone la creación de la primera multinacional de telecomunicaciones del mundo con 79.000 trabajadores, de los que se prevé una reducción de 9.000 empleados entre los que se encontrarán incluidos los que salgan de la organización española.

Redondo señaló que en España se ha completado ya el primer paso de la fusión con el nombramiento de los principales directivos; en la actualidad se está estudiando el nivel de mandos intermedios para pasar después a una reestructuración de personal, de la que dijo que todavía no puede avanzar nada pero que será de acuerdo con las necesidades de la nueva empresa en España.

La cifra de los 1.200 trabajadores excluye a unos 900 empleados de la antigua Alcatel España que realizaban tareas de en relación con el espacio y el ferrocarril y que se han incorporado ala firma Thales tras el acuerdo alcanzado con Alcatel-Lucent. Los 1.200 trabajadores se verán incrementados por los empleados de Nortel del negocio de tercera generación, recientemente adquirido por Alcatel-Lucent.