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Apuesta

Renfe echa el resto en el AVE y el plan industrial

La explotación de los tráficos AVE de Renfe durante el año que ahora termina arroja unas pérdidas operativas de 116 millones de euros, que crecerán hasta 143 millones el año que viene. La compra y puesta en explotación de unas 200 nuevas unidades de trenes rápidos para dar servicio en los 2.000 kilómetros de líneas de alta velocidad que existirán a final del ejercicio de 2007 son la clave de esta evolución al alza de los números rojos.

Según los datos recogidos en el texto del Contrato Programa entre la operadora y el Estado para el periodo de 2006-2010 que se firmará en breve, las pérdidas se mantendrán en esta división en 2008 (103 millones) y en 2009 (31 millones), para convertirse en beneficios de 7,1 millones en 2010.

El área de fabricación y mantenimiento de trenes de Renfe va a sufrir una evolución paralela. Las actividades que ahora han quedado agrupadas bajo la marca Integría arrojan este año unas pérdidas de explotación de 45 millones que crecerán a 52 millones en 2007.

Los tráficos de alta velocidad deben dar resultado positivo de 7,1 millones en 2010

A partir de ese ejercicio está previsto que vayan menguando a 40 millones en 2008, y a 39 el año siguiente, para convertirse en número positivos por 592.000 euros en 2010. El gran esfuerzo de asunción de nuevas actividades de construcción de trenes y las alianzas firmadas con los suministradores privados justifican la evolución.

Los tráficos de carga que se operan en régimen de competencia desde enero de 2005, arrojan pérdidas de 65 millones en el ejercicio que ahora termina. Según los compromisos firmados en el texto del Contrato Programa, esta cantidad tendrá que evolucionar de manera que los números rojos se conviertan en negros en el año 2010 por un importe de 903.000 euros.

Los servicios de cercanías y media distancia están sujetos a una contabilidad especial ya que la legislación de la UE permite que se mantengan de manera indefinida sujetos al régimen de servicio público. Las subvenciones se establecen legalmente de forma previa a la prestación de los servicios y tienen la consideración de ingresos.

Así, este tipo de tráficos arrojan un balance de cero euros en los resultados de la operadora. La suma de las pérdidas de los tráficos AVE, de tráficos de carga y de cercanías y media distancia suman 227 millones.

No obstante en el texto del Contrato Programa de Renfe se fijan las cantidades que serán compensables por ambos tipos de tráficos: en el ejercicio que ahora termina las subvenciones legales se han elevado a 300 millones, y en los ejercicios sucesivos irán creciendo hasta situarse en 346 millones en el año 2010.

Las pérdidas de Renfe antes de la aplicación de transferencias corrientes de los Presupuestos suman 562 millones.

Durante los tres próximos años y hasta que finalice la vigencia del Contrato Programa, Renfe destinará una inversión global de 5.772 millones. De ellos, 4.436 millones irán destinados a la adquisición de nuevos trenes y locomotoras. En el ejercicio que termina la inversión en material rodante asciende a 1.036 millones.

La compañía se ha comprometido a mantener un decrecimiento sostenido de su plantilla a pesar de tener un plan para proceder a su rejuvenecimiento. En 2006 el colectivo laboral suma 14.888 trabajadores y durante el periodo de vigencia del Contrato se reducirá en 500 empleados. En 2006 el coste reestructuración laboral fue de 35 millones.

El AVE suma 198 nuevos kilómetros

El próximo fin de semana, la red AVE operativa en España, que hoy tiene unos 1.100 kilómetros, crecerá en 200 kilómetros. Fomento, Adif y Renfe han hecho coincidir en las mismas fechas la puesta en servicio de dos nuevos tramos de alta velocidad que se encuentran muy distantes uno de otro. El sábado día 16 de diciembre se procederá a la inauguración de los 100 primeros kilómetros de la variante AVE que unirá la ciudad de Córdoba con la localidad de Antequera. Se trata de un paso previo a la realización de la conexión completa con Málaga, prevista ésta para finales de 2007. Tan sólo dos días después, el lunes 18, se pondrán en circulación los 98 kilómetros de infraestructura de alta velocidad que separan a Lérida y Tarragona. Será esta la última apertura de vías antes del esperado hito de la unión AVE entre las dos ciudades españolas más importantes, Madrid y Barcelona, previsto para el mes de diciembre de 2007.La entrada en funcionamiento de los dos tramos se produce 45 días después de que Renfe haya autorizado la circulación de los trenes 'pato' de Talgo-Bombardier a una velocidad de 280 kilómetros por hora por lo que el tiempo de viaje entre Madrid y Tarragona se situará en algo más de tres horas con un ahorro de 60 minutos sobre los registros actuales.Mientras, el Madrid-Barcelona (incluido el paso por el intercambiador de ancho de vía en Tarragona) queda en el entorno de las cuatro horas.

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