Ampliación

El BBVA despista al inversor

La cotización de BBVA ha sufrido esta semana una fuerte sacudida, la mayor desde marzo de 2004. La causa ha sido una ampliación de capital por 3.000 millones de euros, el equivalente al 5% del capital del banco, que provocará una dilución del beneficio por acción en 2007 del 2,3%. Más títulos en circulación y, en consecuencia, menos dinero a repartir entre los accionistas. Pero, en contra de lo que reza el dicho popular, se trata de hambre para hoy y pan para mañana. Es decir, BBVA argumenta que amplía capital para asegurarse unos correctos niveles de solvencia, que permitan compaginar la actividad crediticia con la realización de inversiones, aunque el efecto inmediato sea el sacrificio de parte del beneficio por acción y el subsiguiente castigo en Bolsa. Al conocer la noticia, la acción de BBVA perdió el 4,7% y ha concluido la semana con un descenso del 5,1%.

El buen propósito manifestado por BBVA con esta ampliación de capital es, sin embargo, puesto en duda por los analistas, que consideran que el banco podía haber recurrido a los 2.600 millones de euros de plusvalías latentes que acumula en su cartera industrial antes de dar una mala noticia a la acción. 'La cotización de BBVA ya ha purgado la noticia de la ampliación, pero no creo que fuese necesario ampliar capital en tanta cuantía', resume Carlos Berastain, analista de Deutsche Bank. Para Dresdner Kleinwort, la dilución del beneficio por acción de BBVA será del 2,4% en 2007 y del 2,8% en 2008, ligeramente superior a la prevista por la entidad. JPMorgan calcula un castigo para el beneficio por acción del banco del 3% en el próximo año.

El desconcierto con que los analistas han recogido la noticia de la ampliación de capital de BBVA promete pasar una ligera factura a la cotización, una vez digerida la sorpresa inicial. Lehman Brothers y Credit Suisse han rebajado el precio objetivo de la acción y Citigroup y JPMorgan han recortado su recomendación de sobreponderar a neutral. 'BBVA va a tener el viento en contra hasta que su estrategia de adquisiciones quede más clara' apuntaba Citigroup esta semana. JPMorgan, en un tono más crítico, argumentaba que BBVA se ha desmarcado con la ampliación de capital de la disciplina a la que tiene acostumbrado al mercado. Es decir, a una política de adquisiciones poco agresiva, que no debilita los ratios de solvencia y que, en todo caso, está apoyada por las desinversiones en cartera industrial, un recurso que en esta ocasión BBVA ha preferido guardarse en la manga.

La ampliación de capital enfría de golpe los rumores de opa sobre BBVA. El mercado apuesta ahora por lo contrario

El banco explica que las compras realizadas en los últimos dos años y medio han supuesto un desembolso de 4.600 millones de euros, en los que se incluye la inversión comprometida para el primer trimestre del año que viene para adquirir el 5% de China Citic Bank y el 15% de Citic International Financial Holdings, la mayor apuesta realizada hasta ahora por una empresa española en el mercado chino, por mil millones de euros. A esta cuantía se suman el coste de las prejubilaciones previstas para este año y el impacto de la reforma del impuesto de sociedades, que supondrá inicialmente unas pérdidas de 360 millones en 2006, pese a que quedarán sobradamente compensadas en los ejercicios siguientes. Con todo ello, el ratio de capital básico de BBVA, principal indicador de solvencia, se reducía al 5,2%, por debajo del 6% recomendado por el Banco de España. Tras la ampliación de capital, quedará finalmente en el 6,2%.

De comprado a comprador

Pero el hecho de acudir al mercado para financiar el crecimiento en lugar de emplear otras fórmulas, como la emisión de deuda preferente o la venta de cartera industrial, con valores rebosantes de recientes plusvalías como Iberdrola o Telefónica, ha escamado al mercado hasta el punto de colocar a BBVA en el disparadero de próximas compras. Al efecto dilutivo de la ampliación de capital se une por tanto el riesgo de adquisición que el mercado percibe en el valor, pese a que BBVA sea a menudo pasto de rumores que hasta ahora no han llegado nunca a materializarse.

'El mensaje de BBVA no ha cambiado', insiste Mariano Colmenar, analista de Credit Suisse, en línea con la afirmación de banco de que no mantiene negociaciones para una próxima compra. Aun así, la ampliación de capital ha permitido a BBVA sacudirse el sambenito de entidad opable, y que tan buen rédito bursátil dejó en el pasado verano con fuertes subidas al calor de los rumores de opa, para colocarse de nuevo en el grupo de los compradores.

Beneficio colateral para Santander

Las acciones de Santander también sufrieron un severo castigo del 2,7% el día en que se conoció la ampliación de capital de BBVA, aunque en línea con la jornada de pérdidas generalizadas para el Ibex 35 del pasado lunes. Santander acumula un ascenso bursátil en el año del 21,17%, ligeramente superior al 19,9% de ganancia para BBVA, tras la emisión de nuevas acciones. Una diferencia que, en opinión de los analistas podría ampliarse próximamente.

Ibersecurities muestra su preferencia en el corto plazo por Santander frente a BBVA 'porque goza de un mejor momento tras la presentación sobre América Latina realizada la semana pasada'. Tras la ampliación de BBVA y el impacto sobre la acción, Carlos Berastain, de Deutsche Bank, añade que 'Santander puede salir parcialmente beneficiado, hay un tono muy positivo respecto a América Latina'. En cualquier caso, con una perspectiva más amplia, los analistas siguen destacando la solidez del negocio de BBVA y unos ratios de cotización atractivos, todavía por debajo de la media de la banca europea.