EDITORIAL

El nacimiento de Cajasol

Las dos cajas de ahorros de Sevilla -El Monte y Caja San Fernando-, que en menos de seis meses tienen previsto empezar a operar como Cajasol, acaban de coronar el tortuoso camino de la fusión, tras aprobar en sendas asambleas una operación que sale a flote en su cuarto intento en más de 30 años. La nueva entidad, que acumula una cartera empresarial de más de 1.000 millones de euros, nace como embrión de la gran caja andaluza que acaricia la Junta de Andalucía desde hace años. Pero mientras se producen nuevos movimientos en el sector, Cajasol se colocará entre las 10 primeras cajas españolas y compartirá con Unicaja el liderazgo del sistema financiero andaluz al anotarse cerca de 38.000 millones de volumen de negocio y una cuota de mercado del 14,5% en el ámbito andaluz y del 1,8% a nivel nacional.

Esta fusión, lograda sin coste de empleo tras un plausible acuerdo con los trabajadores y con pocos solapamientos, se ha marcado un ambicioso plan de crecimiento de Cajasol fuera de la comunidad andaluza. Un plan de expansión que deberá ser compatible con una mejora de los niveles de eficiencia y rentabilidad.