Medios de comunicación

La gestión económica, clave en la nueva RTVE

Una desviación presupuestaria del 10% supondrá el cese del consejo

Luis Fernández, el futuro presidente de RTVE, tiene por delante una ardua tarea cuando tome las riendas de la nueva corporación de la radiotelevisión estatal, que sustituirá al actual ente público el 1 de enero de 2007. Una labor que tendrá que venir marcada por la gestión económica, dado el papel esencial que se otorga a este apartado en la Ley de la radiotelevisión estatal, uno de lo pilares de la reforma del ente impulsada por el Gobierno del PSOE.

Y es que el futuro del periodista riojano y de los otros 11 miembros del consejo de administración en la nueva RTVE dependerá de cómo ejecuten los presupuestos de la corporación. Por primera vez en la historia, el artículo 13 de la nueva ley es taxativo a este respecto y contempla el cese del consejo en pleno si la liquidación presupuestaria anual supone una desviación del 10% o superior respecto a la compensación aprobada por la prestación del servicio público o respecto al total de las dotaciones tanto del presupuesto de explotación (excluidos impuestos y resultados) como del presupuesto de capital (excluida la variación del capital circulante).

También será motivo de cese el que las pérdidas de la sociedad obliguen a llevar a cabo una reducción de capital obligatoria o a que el patrimonio del grupo quede reducido a una cantidad inferior a la mitad del capital social.

Estas exigencias son la contrapartida a recibir una RTVE sin el lastre de la llamada deuda histórica, que al cierre del actual ejercicio ascenderá a 7.811,8 millones de euros. Unas cargas financieras que, finalmente, serán asumida por el Estado a lo largo de los próximos cuatro años, previendo su cancelación en el primer vencimiento posible.

Así, el año que viene se amortizarán 3.180,9 millones (y 282,3 millones más en concepto de intereses), lo que supondrá un recorte del endeudamiento de casi el 40%. En 2008, el montante de deuda que asumirá el Estado será de 1.630,9 millones, mientras que, en los ejercicios de 2009 y 2010, las cancelaciones ascenderán a 1.500 millones cada año.

Subvención de 433 millones

El nuevo consejo también contará con una plantilla más manejable y dimensionada, una vez que se lleve a cabo el expediente de regulación de empleo pactado con los sindicatos, que supondrá la salida de 4.150 trabajadores, el 44,3% del total actual.

Fernández y su consejo de administración tendrán que construir el nuevo modelo de radiotelevisión pública con un presupuesto de explotación de 1.209,2 millones y uno de capital de 1.878,1 millones para 2007. Los gastos de personal ascenderán a 274 millones. El grupo, que prevé unos ingresos por ventas de 733,1 millones, espera cerrar el próximo ejercicio con unas pérdidas de 435,9 millones. Los números rojos quedarán anulados gracias a la ayuda estatal. El Gobierno valora en 433,6 millones el coste del servicio público que prestará RTVE.

En todo caso, el equipo directivo de la corporación tendrá que encajar la gestión empresarial del grupo en los límites que le marque un contrato-programa trianual que el nuevo presidente de RTVE tendrá que negociar con el Gobierno. Este contrato recogerá los límites de endeudamiento del grupo, las aportaciones que percibirá del Estado por el servicio que presta y los medios a emplear para adaptar los objetivos acordados a las variaciones del entorno económico.

Además de estas tareas, a corto plazo Luis Fernández debe elegir al que será su equipo en los primeros niveles de TVE y Radio Nacional; aprobar el reglamento interno y las normas de funcionamiento del propio consejo de administración; fijar unas directrices de conducta comercial; constituir el consejo asesor de RTVE y los consejos informativos; y regular el derecho de acceso al medio.

Unas 3.500 adhesiones al ERE

El ritmo de adhesiones de los trabajadores de RTVE al expediente de regulación de empleo (ERE) impulsado por el Gobierno, y con el que se pretende reducir en 4.150 personas la plantilla actual, ya es muy alto sólo dos semanas después de que la empresa abriera el periodo de aceptación.

Según los datos facilitados ayer por UGT, a 27 de noviembre ya se habían recibido unas 3.494 solicitudes de adhesión al ERE de trabajadores mayores de 52 años, es decir el 84,2% del excedente de plantilla marcado como objetivo. En TVE han expresado su intención de prejubilarse 2.195 personas de las 2.593 posibles, en RNE 945 de 1.085 y en el ente público, 364 trabajadores de los 411 posibles afectados.

A estas cifras hay que añadir una docena de empleados con menos de 50 años y más de 24 de antigüedad en el grupo, así como al menos una persona que se ha acogido a las bajas indemnizadas.