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La economía y la empresa se hacen un hueco en el tebeo

Este jueves comienza en Madrid Expocómic, el Salón Internacional del tebeo. En su IX edición, los puestos instalados en la Casa de Campo contarán con novedades que tratan sobre el mundo de la empresa. La economía se hace un hueco en las viñetas. Después de todo, cruzados, superhéroes y agentes secretos no son los únicos protagonistas en el mundillo de la historieta.

En los últimos meses, han aparecido varios títulos que hablan de paro, deslocalización, precariedad laboral y otros demonios. Una de las novedades editoriales es Desayuno por la tarde (Astiberri, 2006). En ella, el británico Andy Watson realiza un retrato en blanco y negro de la Inglaterra de Tony Blair. Los planes de boda de una joven pareja se vienen abajo cuando la fábrica de porcelana en la que los dos trabajan echa el cierre ante la incapacidad de competir con las importaciones de Asia. El paro pone a prueba la solidez de la relación. Ella busca reciclarse. æpermil;l se aferra al pasado y cae en una depresión.

Cualquier escuela de negocios podría proponer Shenzhen (Astiberri, 2006) como lectura obligatoria para explicar los pros y contras de externalizar un proceso productivo. Con humor y trazo lúgubre, el canadiense Guy Delisle describe el desarrollo capitalista que vive esta ciudad china cercana a Hong Kong, y las vicisitudes culturales con las que se topa un occidental en la fábrica del mundo. Un aviso para los curiosos: Delisle no desaprovecha su experiencia oriental y lanza un guiño al maestro Hergé. En una página se autorretrata como Tintín y el Loto Azul.

'Shenzhen' critica los desmanes capitalistas y 'Pyongyang' se burla del comunismo

El noveno arte no se limita a tratar las deficiencias del liberalismo económico. El comunismo recibe su ración de críticas en Pyongyang (Astiberri, 2006), otra obra de Delisle. En esta ocasión, el dibujante quebequés narra sus experiencias en la capital de Corea del Norte. Ilustra un mundo gris y empobrecido, sin apenas suministro eléctrico ni comida, donde el culto al líder y el adoctrinamiento social marcan el día a día.

En La mala gente (Ponent Mon, 2006), æpermil;tienne Davodeau echa la vista atrás, a los años cincuenta. Su relato describe las experiencias de un grupo de sindicalistas católicos franceses en los Mauges, una zona rural conservadora de la rivera del Loira. La narración se inicia en la década de los cuarenta y culmina con la victoria en las elecciones de 1981 de François Mitterrand, el primer presidente socialista de la V República.

El drama de la inmigración subyace en La Jungla (Norma, 2006). Peter Kuper realiza una adaptación de la novela del premio Pulitzer estadounidense Upton Sinclair. La historieta, ilustrada a todo color, denuncia la precariedad que padecían los trabajadores en el Chicago de principios de siglo.

El relato se articula en torno a Jurgus Rudkus, un inmigrante lituano que llega a los EE UU acompañado de su familia. A pesar de sus esperanzas, la acogida de la tierra de las oportunidades será más dura de lo esperado. Precariedad laboral, instalaciones insalubres, huelgas... Rudkus dará bandazos de un lado a otro. Trabajará para la industria conservera y en la siderúrgica. Tras la muerte de su mujer, será incluso vagabundo y sicario de la mafia.

Egos, grescas y ambiciones de cuello blanco

La oficina es un tema recurrente para muchos ilustradores. Las relaciones entre jefes y subordinados, los compañeros de trabajo que supuran envidia así como las ambiciones personales son una fuente de inspiración nada despreciable.

El clásico por excelencia es Dilbert. Este icono del cinismo y el humor negro es fruto de la imaginación de Scott Adams. Ediciones Granica ha traducido al español cerca de 15 libros de este frustrado ingeniero. Entre ellos hay títulos como Aplace siempre sus reuniones con un imbécil o En forma usando el ratón.

La editorial Dib Buks dispone de un equivalente nacional: Barny. Empresas, personas... o lo que sean, de Miguel Ángel Martín. Este tebeo desgrana a golpe de viñeta las penas y miserias de los departamentos de recursos humanos.

Las experiencias de los ejecutivos también están presentes en el catálogo de Dib Buks. Los Elegidos reúne varias ilustraciones -una de las cuales aparece sobre estas líneas- que describen términos vinculados con la carrera profesional. Formación continua, equilibrio entre vida personal y profesional o inteligencia emocional son palabras recurrentes en este volumen.

En El liderazgo ilustrado, Javier Baltanás y Ricardo Machuca hacen una crítica ácida sobre los principios que deben observar aquellos interesados en alcanzar un puesto de dirección.