Mercados

Las operaciones empresariales disparan el préstamo de valores

El préstamo de valores, operaciones que realizan inversores que desean apostar por la caída de una acción, se ha disparado en la Bolsa española. El volumen de títulos cedidos ha alcanzado los 180.401 millones de euros este año, un 66% más que en 2005 y ocho veces la cifra de 2002, una tendencia que se explica en gran medida por la proliferación de movimientos empresariales.

La cesión de valores, una práctica habitual en mercados más desarrollados como EE UU, Reino Unido o Alemania, se ha disparado en la Bolsa española. Al cierre de 2002 el número de títulos que permanecían prestados alcanzó un volumen de 21.913,88 millones de euros, una cifra que se ha multiplicado por ocho hasta situarse en 180.401,39 millones en octubre, según datos de la Bolsa de Madrid.

Los inversores que optan por esta operativa generalmente piden títulos prestados durante un periodo de tiempo, a cambio de una comisión, con la expectativa de que el valor en cuestión caiga, las llamadas ventas a corto. La táctica consiste en vender los títulos al recibirlos, embolsarse el valor de la acción, pongamos por ejemplo los 50 euros, para después recomprarlos cuando estén más bajos, digamos a 40, y hacerse así con la diferencia de 10 euros.

¿Cómo se explica entonces el fuerte crecimiento del préstamo de valores en un periodo marcado por la explosión alcista de la Bolsa? Hasta octubre el volumen de títulos cedidos era ya un 66% superior al cierre de 2005, todo ello, en un año en el que el Ibex acumula una revalorización del 31,2% y cotiza en zona de máximos. Si bien es cierto que entre el 25% y el 50% de los títulos cedidos se vuelven a represtar, un hecho que distorsiona algo las cifras totales, las razones detrás de esta tendencia alcista abundan.

Las estrategias de los 'hedge funds' que buscan maximizar su rentabilidad también explica el auge

En la lista se puede incluir el fuerte crecimiento que han experimentado los volúmenes de contratación en la Bolsa en general, el resurgir de las OPV o incluso la mayor información disponible sobre esta práctica, pero la clave, para muchos, está fundamentalmente en el repunte de movimientos empresariales que ha vivido el mercado español en los últimos meses y en las estrategias de trading de diferentes instituciones financieras como bancos o hedge funds que buscan maximizar la rentabilidad en todo momento.

'Generalmente cuando hay una opa, el conocimiento de mercado, aunque no es una ciencia exacta, sugiere vender títulos de la empresa que está opando y comprar acciones de la que recibe la oferta. Por ello, muchos inversores que quieren jugar a la caída de la acción, si no tienen títulos de la empresa que está opando los piden prestados', explica Roberto Hauyón, subdirector de tesorería de RBC Dexia Investor Services, una de las pioneras en préstamo de valores en España y antes conocida como Bancoval.

El riesgo derivado de este tipo de operaciones está en las distorsiones que pueden generar en el mercado los errores de cálculo. Porque cuando la acción, en vez de bajar, sube, el efecto del préstamo de valores es contrario. La escalada de Metrovacesa tras las opas de Rivero y los Sanahuja es quizá uno de los ejemplos más llamativos.

Las acciones de la inmobiliaria, lejos de caer tras la opa como anticipaba el mercado, pasaron de 70 a 130,4 euros. Una espiral que la propia compañía achacó a los préstamos de valores y a los instrumentos financieros emitidos sobre la acción.

Ante esta situación muchos inversores se vieron obligados bien a pedir más acciones prestadas para cubrir sus posiciones, bien a recomprar títulos para cancelarlas, lo que alimentó el repunte. La tendencia se vio agravada, además, debido al menor número de acciones disponibles. En concreto el capital flotante se redujo en torno al 15% tras la opa, y apenas quedaba papel en el mercado. De hecho, a cierre de 22 de noviembre aún había 17,4 millones de títulos de Metrovacesa prestados, el 17,15% del capital y una cifra superior al propio capital flotante.

Los valores que han protagonizado opas no son los únicos que han experimentado este tipo de operativa. 'Las compañía que más ponderan son las que más se demandan porque son las más líquidas, aunque con el aumento de movimientos empresariales se ha notado un interés en todo tipo de empresas', añade Hauyón.

Un repaso al número de títulos prestados refleja que Telefónica, Santander, Repsol y BBVA, son los valores más contratados (ver cuadro). Iberdrola sigue de cerca y llama la atención que Mapfre tenga más títulos prestados que Endesa. Sogecable también destaca con el 28,5% del total de títulos prestados.

Un mercado en manos de los grandes

El préstamo de valores es una operación que se realiza de manera bilateral entre dos partes. Al tratarse de operaciones OTC, es decir fuera del mercado, las entidades financieras, los bancos, las cajas y las aseguradores suelen ser los principales jugadores. Y de ahí su enorme crecimiento ya que permite establecer términos flexibles y hasta la posibilidad de cancelar acuerdos.

Los particulares acuden a productos de crédito al mercado para pedir títulos prestados, distribuidos generalmente por estas entidades. 'Se trata de la misma operativa pero es una modalidad regulada que da más seguridad y restringida al Ibex', comenta Julio Martín, responsable de liquidación nacional de RBC Dexia IS.