Aznalcóllar

Desestimada la demanda del grupo Boliden

La juez titular del juzgado de primera instancia número 9 de Madrid ha dictado una sentencia referente a la reclamación de daños y perjuicios realizada por la empresa Boliden contra las sociedades encargadas de construir la balsa de estériles de Aznalcóllar (Sevilla) que se rompió en abril de 1998 ocasionando graves daños medioambientales. El juzgado desestima la demanda de la empresa sueca y le impone además el pago de las costas resultantes del procedimiento judicial.

Boliden, que en la actualidad se encuentra en liquidación, demandó a ACS, Intecsa-Enarsa y Geotecnia y Cimientos, junto al Banco Vitalicio y la Aseguradora Zurich, a las que consideraba responsables de la rotura y posterior fuga de aguas contaminadas. Boliden les reclamaba el pago de 115 millones en concepto de daños y otros 135 millones para hacer frente a las indemnizaciones solicitadas por la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

La juez deduce de las opiniones de los peritos consultados que en el momento de la construcción de la balsa 'no se partía de la fragilidad del terreno y que esa fragilidad no era de general conocimiento. Reconocen que en el año del proyecto (1978) las cuestiones sobre fragilidad, presiones intersticiales altas del cimiento estaban seguramente alejadas de las prácticas habituales'.

A la vista de los distintos informes, la juez Mercedes de Mesa, falla desestimando la demanda interpuesta por Boliden contra las constructoras, el banco y la aseguradora. 'Debo absolver y absuelvo a todos los demandados y terceros intervinientes de las pretensiones condenatorias solicitadas por la actora, con expresa imposición de las costas causadas a esta última', afirma la titular del juzgado de primera instancia madrileño.

La sentencia, que se hizo pública el viernes, no es firme y puede recurrirse ante la Audiencia Provincial de Madrid en un plazo de cinco días. Fuentes jurídicas cercanas a la empresa sueca se apresuraron a confirmar poco después de conocerse la sentencia que planean recurrir la sentencia.