Mario Armero

'Debe haber más diálogo entre políticos y empresarios'

Los retos de la clase empresarial y la divulgación de las mejores prácticas centrarán un congreso que reúne a más de un millar de personas en Murcia.

Dirige General Electric en España y es uno de los ejecutivos más influyentes del país. Mario Armero, madrileño, de 48 años, recibirá durante dos días en Murcia a más de un millar de directivos y empresarios en el IV Congreso de Directivos CEDE (Confederación Española de Directivos y Ejecutivos), entidad que preside Isidro Fainé. Habla con verdadero entusiasmo de las grandes preocupaciones o retos de la clase empresarial, sobre todo con aquello que tiene que ver con los recursos naturales, las personas, la revolución tecnológica, demográfica, la globalización y la resolución de conflictos.

¿Qué objetivos se persiguen en este Congreso?

El objetivo es la divulgación de prácticas empresariales, además de abordar grandes retos que afectan a las empresas y a los directivos. También es un lugar de encuentro. El Congreso tiene un hilo conductor que es cambiar para crecer.

¿Una de las preocupaciones es el nuevo modelo energético?

Uno de los retos, en estos momentos, es precisamente el nuevo modelo energético, que está sometido a diversas amenazas por la volatilidad de los precios de las materias primas, por la escasez de combustible, pero también supone una oportunidad debido a los nuevos modelos económicos. También tendremos una conferencia inaugural a cargo del consultor Roland Berger, una de las mentes más claras del pensamiento europeo, tiene una visión acertada sobre los cambios que se deben afrontar. Una visión que no todos los gurús de gestión poseen, ya que tienen cierta tendencia al karaoke, donde todos dicen lo mismo con cierta visión alarmista. Berger tiene una visión positiva de Europa e identifica lo que hay que hacer en los próximos años.

Otro tema que abordarán es la salud del directivo, ¿hay que alarmarse?

Hablamos mucho de motivación, de que siempre hay que ser optimista y estar ilusionado. Todo ello está relacionado con la salud del ejecutivo. Lo cierto es que cada uno lo lleva de una manera diferente, ya que se puede aprender a vivir bajo presión y tensión. Se puede recibir información sobre ello, no es algo innato.

¿También despejarán la duda de hacia dónde va la economía mundial?

Es importante para CEDE el acercamiento del mundo directivo a las instituciones políticas y públicas, que nuestras inquietudes lleguen al parlamento. Los empresarios no debemos hacer política, pero debe haber un acercamiento. Los grandes temas que afectan a la economía mundial requieren de la colaboración entre empresas, directivos y políticos. Los grandes retos mundiales no los solucionan los políticos, necesitan de la involucración empresarial. No hay que olvidar que hubo una transición política, pero en los últimos diez años ha habido otro proceso, como es la transición económica, gracias a la cual España se ha convertido en un país importante y eso se debe a la modernización y al papel que han jugado las empresas.

Otro asunto a debatir son las mejoras fiscales de los altos ejecutivos y el tratamiento impositivo a los expatriados.

Es uno de los grandes problemas, sobre todo porque España ha cambiado mucho. En los últimos 10 o 15 años el salto ha sido cualitativo y cuantitativo en emergencia de empresas. Y esto tiene que ver con los directivos. El avance no se debe a la tecnología. La innovación en el modelo de negocio se debe al enorme talento de la clase directiva. Y eso ha permitido el deslumbre en el mundo de las empresas españolas. Es necesario tratar el tema fiscal. Si exportamos talento es necesario que se tomen las medidas necesarias para ayudarlo.

Las nuevas tecnologías y los intangibles también se debatirán.

Las empresas buscan crecimiento y es necesario aprovechar la tecnología con el fin de que exista una mayor integración. Es una herramienta clara para la conciliación. La gestión de los intangibles es importante porque en las 500 mejores empresas del mundo, el 60% de su valor lo representan los intangibles, que es todo aquello que tiene que ver con la marca, la reputación y la competitividad.

¿Qué perfil debe reunir el directivo del siglo XXI?

La tecnología es vital para el talento de las personas. La época de los baby boomers se acaba, y por tanto habrá una escasez de talento y empresas robándose talento las unas a las otras. Por tanto, el perfil de líder, aquel encargado de ilusionar, o del gestor, el que ordena el día a día, cambiará. El liderazgo de las personas se aleja del ordeno y mando, se trabajará por convicción más que por decreto. Habrá que ilusionar, establecer una visión de negocio, de adaptación al cambio, saber conocimiento y tener conocimiento de los clientes, de los mercados y de la sociedad.

¿Cómo se compatibilizarán sostenibilidad y crecimiento?

Es un desafío y una oportunidad de negocio. La gestión de los recursos naturales será una de las siete revoluciones del futuro.

Otros temas candentes que afectan al mundo empresarial son la demografía, la inmigración y la multiculturalidad.

Es fundamental abordar estos asuntos porque afectan a nuestra realidad empresarial. La demografía afecta sobre todo porque ante una situación de necesidad de talento y baja natalidad, la pregunta que debemos hacernos es ¿qué hacemos con la gente senior? Se debe reconsiderar el papel de estos ejecutivos.

Mucho se habla de la baja productividad de España, ¿la situación es tan grave como la pintan?

España tiene un problema porque el diferencial se ha incrementado en los últimos años, pero no se debe al aumento del empleo, sino al insuficiente aprovechamiento de las tecnologías y al exceso de regulación. La universidad española no se ajusta a las necesidades de las empresas.

Se habla de que harán falta en cuatro años un millón de profesionales cualificados en España.

La educación en España siempre ha sido un tema de conflicto político. Deberíamos preguntarnos ¿por qué la sanidad pública española es buena y la educación no? Hace falta una mayor inversión en educación y mayor acercamiento a la empresa.