Comisión Europea

Bruselas potencia las fusiones de los fondos de inversión

La Comisión Europea anunció ayer una reforma legislativa para impulsar la fusión transfronteriza de los fondos de inversión. Bruselas cree que la dimensión nacional de esos fondos mina su rentabilidad.

El departamento comunitario de Mercado Interior que dirige el comisario Charlie McCreevy anunció ayer una reforma de la directiva sobre fondos de inversión (Ucits) 'para crear las condiciones legales y reguladoras apropiadas para su fusión'. La Comisión Europea cree que sin un cambio legislativo 'las fusiones de fondos son complejas, lentas y caras... cuando no del todo imposibles'. Los procesos de integración afrontan dificultades aún mayores cuando los fondos tienen el domicilio en distintos países de la UE.

Las diferencias legales y de supervisión y el impacto fiscal negativo para los inversores hacen que las fusiones transfronterizas no lleguen al 4% de las que se producen entre fondos comunitarios.

Como consecuencia de este marasmo legal, el sector se encuentra, según la Comisión, lamentablemente fragmentado. Los fondos de inversión suponen ya más del 12% de los activos financieros de los hogares europeos, pero el 54% de los operadores gestiona menos de 50 millones de euros. El departamento de McCreevy considera que con ese tamaño resulta casi imposible explotar todo el potencial de los fondos por lo que 'el inversor final soporta unos costes innecesariamente elevados'.

El 54% de los fondos gestiona menos de 50 millones de euros, lamenta la CE

La CE intentará poner fin a esta situación con una mínima reforma de la directiva actual. El proyecto de ley se presentará en septiembre de 2007, después de un largo periodo de consulta pública.

Las nuevas normas sobre fusiones garantizarán, según la CE, que se anuncien con la anticipación necesaria y ofreciendo a los inversores la posibilidad de retirar su cartera sin pagar comisión.

En cuanto a la fiscalidad, Bruselas prefiere no acometer ninguna reforma legal, sino aprovechar la jurisprudencia que en este terreno ha creado el Tribunal de Justicia europeo. 'Esta ruta parece más prometedora que presentar propuestas sobre armonización fiscal que requieren la unanimidad de los 27 Estados miembros', se resigna la Comisión. McCreevy se limitará, por tanto, a presentar una Comunicación abogando por conceder a las fusiones transfronterizas tratamiento fiscal neutral.

La CE va a proponer la simplificación de los trámites necesarios para que una gestora pueda comercializar sus productos en varios países europeos. Ahora se le exige una notificación a las autoridades del país anfitrión. Y aunque la ley prevé un plazo de dos meses para que se verifique su documentación, 'se han dado casos', según la CE, 'de hasta ocho o nueve meses sin que el proceso termine'.

Fuentes del sector valoraron ayer positivamente estas iniciativas, aunque algunos lamentan la lentitud de la Comisión. 'Si de verdad tiene intención de reducir ineficiencias debería acelerar los cambios legislativos', señaló en un comunicado Gareth Adams, director ejecutivo de estrategia reguladora de Fidelity International. 'El tiempo para pensar se ha terminado: ahora es momento de actuar'.

Un ahorro de 5.000 millones al año

Los ahorros derivados de un proceso de concentración europea de las gestoras de fondos podrían alcanzar los 5.000 millones de euros anuales, según un estudio independiente que la Comisión Europea presentó ayer junto a su Libro Blanco sobre regulación de los fondos de inversión. La principal rebaja se conseguiría en la factura de distribución, que ahora supone en algunos países europeos hasta el 75% de los costes totales de un fondo.

Bruselas aseguró ayer que velará para que esos potenciales ahorros redunden en beneficio del inversor. Para ello no plantea ninguna iniciativa legislativa, sino una vigilancia rigurosa sobre las normas actuales.

La CE, en cambio, sí que simplificará los requisitos de publicación de los folletos de los fondos. Bruselas tampoco considera necesaria una regulación especial para los llamados fondos de alto riesgo (hegde funds). La CE cree que las normas actuales someten ya a ese tipo de fondos a una vigilancia rigurosa. Y teme que una intervención legislativa frene el desarrollo en Europa de ese pujante canal de inversión.