Cotización

Sacyr Vallehermoso lleva el Ibex a un paso del máximo

El repunte de Sacyr Vallehermoso no tiene freno. Nueve subidas consecutivas y un avance del 28,4% en las cuatro últimas han servido para convertir la empresa en la primera del sector por capitalización bursátil. El Ibex aprovechó la escalada del 15,2% ayer para situarse a un paso del máximo histórico.

El repunte del 15,21% de Sacyr Vallehermoso convirtió al valor en estrella de la sesión. Esta subida, unida al buen comportamiento de los pesos pesados del índice -Telefónica subió el 1,25%, Santander, un 0,8% y BBVA, el 0,42%- resultó clave a la hora de llevar al Ibex a subir el 0,64% y cerrar en 14.091 puntos, a un paso del máximo histórico.

La espectacular escalada de Sacyr Vallehermoso el día que presentó resultados -ganó 262,3 millones hasta octubre- convirtió a la constructora en la primera empresa de su sector. El mercado presenció atónito cómo la acción pasaba de los 46,87 a los 54 euros en unas horas. Un comportamiento que acelera la tendencia alcista reciente. En dos meses la acción ha subido un 86% y desde mediados de julio ha duplicado precio.

'La subida no tiene lógica. Operativamente la empresa tiene buenos números, pero la cotización no está justificada', comenta Javier Ruiz, de ING Financial. 'Es meramente especulativo', añade Juan Solana, de Intermoney.

SACYR 2,43 3,76%

La acción movió ayer 115,9 millones de euros, y Banesto fue el broker más activo, compró 21,4 millones de euros en acciones de Sacyr. Asimismo, un broker ciego -operador no identificado- compró 14 millones de euros. En los últimos cuatro días un intermediario desconocido ha movido 14,04 millones de euros en títulos de Sacyr. En todo caso, eso representa menos del 0,1% del capital.

El interés que ha suscitado la compañía permite que cotice ya un 162% por encima de los 20 euros con los que comenzó el ejercicio, después del repunte del 28,4% que acumula en las últimas cuatro sesiones. Desde el mínimo de 2002 sube casi el 800%. Las operaciones puestas en marcha por Sacyr Vallehermoso, como su adquisición del 32% de la constructora francesa Eiffage o su reciente entrada en Repsol no explican la magnitud de la escalada, según los expertos. De hecho, la mayor parte de las valoraciones que manejan los analistas sitúan el precio objetivo de la acción entre los 22,75 y los 37,1 euros.

Asimismo, la escalada de la compañía no se ha producido a la par que su capacidad de generación de beneficios y el PER estimado se ha situado 39,46 veces. Si bien la capitalización de la compañía ha repuntado hasta los 15.370,36 millones de euros, casi 1.000 más que ACS (14.414,87 millones), su PER es casi dos veces el de su rival, que ronda las 19,96 veces.

Más allá de las especulaciones sobre las decisiones que tomará la compañía respecto a sus participaciones en Eiffage o Repsol, de la que compró el 10%, el escaso capital flotante de la compañía - un 25% según Reuters- también explica para algunos el repunte de ayer. 'Es posible que muchos inversores que apostaron por la caída de la acción y se hayan visto obligados a cerrar posiciones cortas por el repunte', añade Barrio, una tesis también respaldada por fuentes cercanas a Sacyr.

Otros hablaban de una posible opa sobre Repsol o de que venda su participación Eiffage mediante un canje accionarial. Incluso se llegó a hablar de una supuesta unión con ACS. Subidas de este calado son terreno abonado para la rumorología.

Un gigante con sólo 20 años de vida

Sacyr Vallehermoso (SyV) ha pasado de pyme a gigante bursátil en tan sólo 20 años. Tres jóvenes ingenieros de Ferrovial, Luis Fernando Del Rivero, José Manuel Loureda y Manuel Manrique, decidieron emanciparse de la familia Del Pino para fundar en 1986 la Sociedad Anónima Caminos y Regadíos (Sacyr).

Tras los primeros años de consolidación en el sector, la constructora realizó su primer gran movimiento en mayo de 2002 al comprarle al Banco Santander el 24,5% de la inmobiliaria Vallehermoso. Meses después, asegurado el control del consejo, Sacyr promovió la fusión por absorción de ambas compañías.

Una vez adquirido el tamaño suficiente, SyV pisó el acelerador de las compras. En octubre de 2003 se adjudicó la privatización de ENA, empresa estatal de autopistas, y un mes después cerró el acuerdo para la integración de la constructora portuguesa Somague. Tras acceder a la presidencia del grupo, Del Rivero promovió la adquisición de la empresa de servicios Sufi, la entrada en el capital de la compañía francesa Eiffage y, en el último mes, el desembarco en el capital de Repsol. En este camino de éxito casi inmaculado tan solo hay un revés: el intento fallido de control en el BBVA.