Medios de pago

La mitad de los medios de pago de Europa ya tiene chip

Europa se pasa al chip. La mitad de las tarjetas de Mastercard y Visa en el continente opera ya con este dispositivo de seguridad. Así lo anunciaron las dos compañías durante la celebración de la feria de medios de pago Cartes 2006.

'Este año, la mitad de nuestra cartera, tanto en tarjetas de crédito como de débito, operará con chip. Lo mismo ocurrirá con los aparatos de aceptación, como los terminales punto de venta (TPV)', señalaba a Cinco Días Pascal Dufour, director de productos con chip de Mastercard. La situación en Visa es parecida. 'En diciembre, un 46% de nuestros productos se habrá convertido al chip', indicó el pasado martes durante una ponencia John Smith, responsable de gestión de fraude de Visa Europa.

A pesar de los avances, la situación varía mucho por países. Visa señala que en el Reino Unido, Francia y los Estados escandinavos la difusión del chip supera el 70% del parque de plásticos, mientras que en España ni siquiera un 5% de sus productos tienen esta tecnología.

El panorama en Mastercard es idéntico. 'Francia, Bélgica, Reino Unido y Turquía son los mercados donde la migración casi se ha completado. En cambio, España, Portugal e Italia tienen mucho camino por recorrer', apunta Dufour. El desfase español se debe a que las tasas de fraude en el país eran más bajas que en otras regiones europeas gracias a la obligatoriedad de presentar el DNI cuando se realiza una compra. La existencia de una red madura tampoco ha incentivado el cambio por el coste de adaptar o sustituir cajeros y TPV.

Sin embargo, dos factores llevan a España a migrar al nuevo sistema. Por un lado, la adopción del chip será obligatoria dentro de dos años, cuando entre en vigor el área única de pagos (SEPA, en sus siglas en inglés). Y, por otro, desde 2005, una normativa europea señala que la entidad financiera dueña del TPV o cajero será la que asuma la responsabilidad en caso de fraude y no, como hasta ahora, el banco emisor de la tarjeta. Este cambio ha llevado a las entidades nacionales a poner al día su red en las zonas con mayor presencia de turistas ya que, la mayor parte de extranjeros tiene ya tarjetas con chip.

La implantación de la nueva tecnología ha reducido el fraude, pero las grandes marcas siguen investigando. A medida que se cierra una vía de escape, se abre otra. 'Asistimos a una migración del fraude desde el mundo físico a internet, donde el chip todavía no se utiliza. La utilización ilícita de tarjetas está aumentando en las compras online y por teléfono', dice Dufour. Y añade: 'Los ataques de phishing se han doblado entre agosto de 2005 y el pasado verano. Un estudio habla de 25.000 incidentes mensuales en el mundo'.

Desde Visa suman otras fuentes de riesgo a la lista. Son la intrusión en la red, el comportamiento del personal de plantilla y el fraude por parte de los comercios. En última instancia, las dos plataformas reconocen que lo que está en juego es una misma cosa: la reputación de sus respectivas marcas y la confianza del consumidor.

El fraude se reduce un 30% con esta tecnología

La llegada del chip al mundo de las tarjetas ha hecho que se produzcan significativos avances en la lucha contra el fraude. 'Esta tecnología ha permitido reducir en un 30% el volumen bruto de fraude, a pesar de que las cifras de negocio han seguido creciendo de forma constante en los últimos años', sostiene Pascal Dufour, director de productos con chip de Mastercard en Europa.

La necesidad de teclear el número de identificación personal (PIN, en sus siglas en inglés) cuando se realiza una operación ha hecho que se reduzcan las actuaciones ilícitas en una amplia gama de operativas, como la falsificación de plásticos al pagar en TPV, la pérdida y el robo, los problemas en el envío por correo de la nuevas tarjetas, así como en la actividad en cajeros.