Arte

Subasta histórica en Christie's a pesar de la retirada de un 'picasso'

La retirada a última hora de una obra de Pablo Picasso de la subasta celebrada anoche en Christie's no influyó en el entusiasmo de sus participantes, que con sus sólidas apuestas impulsaron las ventas de la firma a un nivel histórico. Eran obras de arte moderno e impresionista, entre ellas de Gustav Klimt y Paul Gauguin, se vendieron por un total de 491 millones de dólares, una cifra que no sólo supera su máximo estimado de 490 millones de dólares sino que es la más alta en cualquier venta en la historia de la casa de remates.

La casa Christie's ha anunciado en un comunicado que ha retirado el cuadro Retrato de Ángel Fernández de Soto, de Pablo Picasso y valorado en 60 millones de dólares, de la subasta que tiene previsto celebrar esta noche en Nueva York. La firma explica que acordó la decisión con la actual titular de la obra, la Fundacion Andrew Lloyd Weber, debido a una nueva demanda que piensa presentar ante la Justicia el heredero de un antiguo dueño del cuadro, que reclama su propiedad.

Christie's expresa en el comunicado su pesar por la decisión, y subraya que la adoptó pese al dictamen emitido el pasado martes por un juez de Nueva York que desestimó una primera demanda cursada por Julius H.Shoeps, heredero del antiguo dueño, Paul Mendelssohn-Bartholdy.

Shoeps alega que ese banquero, judío y alemán, tuvo que desprenderse en los años treinta del cuadro por la persecución nazi. "Pese a la sentencia de una corte federal desestimando su reclamación, los abogados del litigante (Shoeps) nos han informado que van a presentar otra demanda", anunció el presidente de la firma en América, Marc Porter, citado en el comunicado.

Una "nube de dudas"

Porter justificó la retirada del cuadro de la puja por la "nube de dudas que se ciernen sobre el Retrato de Fernández de Soto por la actitud del litigante y sus abogados en vísperas de su venta pública", aunque insistió en lo improcedente de la reclamación.

El presidente de Chistie's no excluye que la casa de subastas tome medidas legales "por los daños y perjuicios" que le ha causado las demandas del "litigante y sus abogados". Marc Porter lamenta que la retirada del cuadro del mercado impida que se lleven a cabo las obras de caridad a las que la Fundación Andrew Weber pensaba destinar los fondos obtenidos con la venta.

El Picasso del periodo azul

El Retrato de Angel Fernández de Soto es una de las obras más conocidas y admiradas de la época azul de Pablo Picasso, la más impresionista del pintor español, que se extendió desde el cuarto trimestre de 1901 hasta el segundo de 1904. El genio malagueño (1881-1973) pintó este retrato, también conocido como El bebedor de absenta (ajenjo), en 1903.

El lienzo, de 69,5 por 55,2 centímetros, ofrece la imagen de Angel Fernández de Soto, un amigo y compañero de parranda de Picasso, a quien conoció en 1899 en el café Els Quatre Gats (Los Cuatro Gatos) de Barcelona. De Soto era un hombre bohemio de la Barcelona de principios de siglo, que se ganaba la vida trabajando para una compañía que importaba especias y otros productos coloniales. A pesar de encontrarse prácticamente en la ruina, siempre se paseaba por la ciudad condal con un aspecto muy cuidado, hasta que murió en 1938, víctima de la Guerra Civil española.

Para coleccionistas y críticos de arte, el cuadro tiene un valor particular porque el modelo estuvo estrechamente vinculado con la vida y obra del artista. Esta obra refleja algunas de las características principales del arte del Picasso de la época azul, periodo que comienza como consecuencia del suicidio de un amigo suyo en París. En sus obras de esos años, Picasso casi siempre utiliza tonos azules y representa personajes escuálidos, frecuentemente mendigos, alcohólicos y prostitutas con expresión trágica, y cuerpos y formas ligeramente alargadas que recuerdan el estilo de El Greco. Según los expertos, todos los cuadros de la época azul de Picasso reflejan la miseria, la angustia y el aislamiento de la figura representada.