Mercado del vino

Bruselas critica a España por malvender el vino que produce

El director de mercados agrícolas de la Comisión Europea, Rusell Mildon, criticó al sector vitivinícola español por malvender el vino. 'España vende su vino a un precio más bajo que el de sus competidores, a pesar de que su calidad es superior', señaló.

Ante un auditorio de 400 asociados de la organización agraria COAG, Mildon no se arrugó e hizo una exposición defensiva del borrador de la reforma de la Organización Común del Mercado (OCM) del Vino, presentado en junio, que propone una liberalización total del sector.

El borrador, que ha recibido el rechazo español, en especial de las organizaciones agrarias, propone tres grandes medidas: el arranque de 400.000 hectáreas de viñedo en cinco años (el 12% de la superficie en Europa), un pago único por producción, desligando al agricultor de la obligación de producir, y la eliminación de los derechos de plantación. Este último es un mecanismo de protección, que tan sólo existe en el mercado del vino e impide la libre compra de terreno para la plantación, de tal manera que para que cualquier productor plante una hectárea más de viñedo es necesario que otro arranque otra y ceda los derechos.

Mildon aseguró que, a pesar de las reticencias de los países productores, la reforma es necesaria para aumentar la competitividad del sector, acabar con los excedentes y hacer frente a la creciente competencia de Estados Unidos, Australia, Sudáfrica y Chile. Así, criticó a España por vender su vino a precio más bajo que sus competidores, a pesar de que su calidad es superior, y porque de lo que exporta, el 50% es a granel, 'con lo que obtiene menos beneficio por hectárea'. Si las grandes líneas del borrador se aprueban, uno de los países más afectados sería España, el tercer productor europeo con 38 millones de hectolitros, por detrás de Francia e Italia, y uno de los países que más dinero recibió de Bruselas para subvencionar el sector.

Consciente de este efecto, Elena Espinosa, ministra de Agricultura, reclamó ayer una profunda reforma del mercado del vino, ante la aparición de nuevos productores que han deterioriado la balanza comercial de la Unión Europea. Espinosa aseguró que comparte los objetivos de la reforma, aunque señaló que algunos aspectos, como el arranque de viñas, son manifiestamente mejorables. 'El arranque no puede ser el eje principal, sino más bien una salida para los agricultores que no deseen afrontar un escenario de mayor competitividad', sentenció.

La postura de las organizaciones agrarias fue mucho más crítica. Miguel López, secretario general de Coag, calificó el borrador como inaceptable. 'La liberalización supondrá el desmantelamiento del tejido social y productivo y aumentará el riesgo de deslocalización de la producción hacia otras zonas donde el cultivo es más rentable'. A su juicio, el viñedo en España cumple un gran fin social, 'es un cultivo permanente, sirve para fijar población y desarrollar zonas rurales. Si se aprueba la reforma, las plantaciones se abandonarán definitivamente'. López cree que el problema no es que sobre vino, sino que hay dificultades para comercializarlo de forma correcta en el exterior.

La reforma estará lista para la vendimia de 2008

Mildon reveló la hoja de ruta que debe seguir la reforma hasta que sea aprobada. La próxima reunión de la Comisión de Agricultura de la Comisión Europea se celebrará en Estrasburgo el 13 de noviembre y la votación definitiva se realizará en febrero de 2007. 'Hasta que se realice una propuesta legislativa suelen pasar entre uno o tres meses, así que estará lista antes del verano de 2007 y se aplicará en la vendimia de 2008', señaló.

'La reforma ha recibido más de 5.000 enmiendas. La mayoría de ellas se decanta porque la reforma incluya el arranque voluntario de viñas, la eliminación de los derechos de plantación en 2013 y la supresión de las ayudas a la destilación de subproductos, la destilación del alcohol de boca o al almacenamiento privado'. Estos capítulos supusieron más del 70% de las ayudas comunitarias que recibió España en 2005.