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Viajes en avión ligeros de líquidos

Hoy entra en vigor la nueva normativa europea de seguridad

Ese gesto tan común en los viajes de avión, especialmente si el trayecto es largo, de llevar al hombro una bolsa de mano repleta de objetos de aseo personal 'por si acaso' es, desde hoy, cosa del pasado. La austeridad se ha instalado definitivamente en los aeropuertos europeos. Y lo ha hecho por motivos de seguridad.

A partir de hoy los viajeros que embarquen en aeropuertos de la UE no podrán subir a la cabina más de 100 mililitros de cada producto líquido, como bebidas, colonias, geles y todo tipo de cremas, pasta de dientes, máscara de pestañas, crema de afeitar y aerosoles. Todos los envases deberán ir dentro de una bolsa plástica transparente, con sistema de cierre, de una capacidad máxima de un litro. Estas restricciones afectan a todos los pasajeros y vuelos con salida (incluidos tránsitos) de aeropuertos de la Unión Europea, además de Islandia, Noruega y Suiza.

La única excepción a estos límites serán los medicamentos y alimentos dietéticos, cuya necesidad durante el vuelo deberá ser probada -por ejemplo, mediante una receta médica-, además de los alimentos infantiles. Entre los medicamentos que el pasajero pueda necesitar embarcar consigo en el avión figuran, además de fármacos líquidos -como insulina o jarabes-, todo tipo de pomadas, cremas, geles, aceites o aerosoles, según recordó el viernes el portavoz de Transporte de la Comisión Europea, Ferrán Tarradellas.

Las medidas que entran hoy en vigor suponen un endurecimiento de la actual normativa y son la respuesta de la UE al plan descubierto en agosto pasado por las autoridades británicas para atentar en varios aviones de pasajeros con explosivos líquidos camuflados en el equipaje de mano.

Pese a las restricciones, la normativa europea sigue permitiendo comprar, bajo ciertas condiciones, cantidades de líquidos superiores a los 100 mililitros -como alcoholes y perfumes- en las tiendas de los aeropuertos situadas más allá del punto de control de las tarjetas de embarque.

Entre los cambios a los que deberán acostumbrarse los usuarios de las aerolíneas figuran también el separar la bolsa plástica de productos líquidos del equipaje de mano y presentarla en los habituales controles de seguridad de los aeropuertos o el limitar el tamaño del equipaje de mano a 56x45x25 centímetros, con algunas excepciones (por ejemplo, instrumentos musicales). Además, los pasajeros tendrán que quitarse las prendas de abrigo y chaquetas en los controles de seguridad y pasarlos por las máquinas de rayos X, aunque esta norma viene aplicándose con habitualidad en los aeropuertos desde antes de aprobar la nueva norma.

Los ordenadores portátiles y otros aparatos electrónicos (cámaras o reproductores de música) también deberán presentarse para su inspección por los guardias de seguridad sin sus bolsas.

Restricciones desde hace un mes

En el aeropuerto de Barajas y otros aeropuertos europeos se viene aplicando desde hace algún tiempo la nueva normativa sobre restricciones de líquidos en los vuelos con destino a Reino Unido y Estados Unidos. Desde el pasado octubre los viajeros a esos destinos han debido mostrar al pasar el control de seguridad del aeropuerto la consabida bolsa de plástico con productos líquidos. La consecuencia más inmediata de esa norma se nota especialmente en los vuelos transoceánicos: nada de embarcar con botellas de agua mineral que alivien la espera entre el embarque y el despegue.

Excepto para quienes no suelen facturar su equipaje, las nuevas normas de seguridad resultan más incómodas en el papel que en la realidad. En el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy de Nueva York los controles de seguridad para salir del país no obligan siquiera a separar la bolsa de plástico de productos líquidos del equipaje de mano. Una vez que se sobrepasa el control, todas las compras de líquidos que se realizan en las tiendas del aeropuerto quedan retenidas hasta el momento de subir al avión, para garantizar que su contenido no ha sido manipulado. Como el sistema es reciente, las aglomeraciones para recoger las bolsas embargadas que distribuye un operario están al orden del día.