Pymes

Harinas de la Parra amplía sus instalaciones para adaptarse al mercado

La empresa centenaria Harinas de la Parra ha invertido 600.000 euros en renovar sus maquinaria y ampliar sus instalaciones para adecuarlas a las nuevas exigencias del mercado. Sólo 7 de las 91 fábricas de harina que había en Zaragoza en 1945 han sobrevivido.

Las Harinas de la Parra, una empresa familiar que inició su actividad en 1.845 en æpermil;pila (Zaragoza), ha invertido 600.00 euros en una completa renovación de su maquinaria y afrontará la ampliación de instalaciones para adecuar su producción a las nuevas exigencias del mercado. La pyme aragonesa es una auténtica especialista en modernizar sus procesos productivos, característica que ha contribuido decisivamente a que la empresa sea una de las siete supervivientes de las 91 fábricas de harina que existían en Zaragoza en 1945.

José Manuel de la Parra, gerente de la empresa y miembro de la quinta generación familiar, subraya que 'hemos procurado combinar la estructura original con la tecnología más avanzada. Sobrevivir en este sector no es nada fácil, como lo demuestra el hecho de que, de las 500 harineras que trabajaban en España en la década de los 60, hoy únicamente siguen en actividad 170'. Policarpo de la Parra creó la empresa a partir de un molino harinero con una piedra. En 1925, la fábrica de æpermil;pila sustituyó el que, durante siglos, había sido el sistema de molienda tradicional por el de cilindros. Posteriormente se emprenderían nuevas reformas, que han contribuido a mejorar la eficiencia productiva y la calidad de la oferta.

La pyme aragonesa ha tenido sufrir el exceso de críticas sobre el pan, demonizado por algunos dietistas. 'Ahora parece que se han corregido bastante aquellos excesos, aunque los alimentos básicos no lo tienen fácil en una sociedad con alto poder adquisitivo', señala De la Parra.

Los principales clientes de la empresa son las panaderías artesanales e industriales, así como la repostería. Estos constituyen, básicamente, el grueso de la demanda durante los 160 años de vida de la harinera aunque, más recientemente, se han incorporado con fuerza los segmentos de congelados y precocinados. Estos cambios en los hábitos alimenticios de los consumidores son vigilados atentamente por la empresa, que trata de adaptar su producción a las nuevas exigencias del mercado.

La red comercial de Harinas de la Parra integra a 20 provincias españolas, 'aunque esperamos que las últimas inversiones contribuyan a impulsar un crecimiento sostenido', indica el gerente de la firma, que cuenta, entre sus principales fortalezas, con un alto grado de fidelización de sus clientes. La firma de æpermil;pila ha sido distinguida con la medalla Basilio Paraíso, otorgada por la Cámara de Comercio de Zaragoza.

La empresa zaragozana facturó el año pasado tres millones de euros y ocupa a nueve personas, 'unos trabajadores que constituyen su mejor patrimonio', subraya su gerente. Domingo de la Parra, el actual propietario y miembro de la cuarta generación familiar, convirtió la harinera en sociedad anónima en 1987, para asegurar su estabilidad e impulsar su crecimiento.

Una firma que superó la crisis del sector

La industria harinera aragonesa, tradicionalmente caracterizada por su fortaleza industrial, enfrentó una durísima crisis sectorial en la segunda década del siglo XX. Apenas un 7% de las empresas existentes en el territorio autonómico logró mantenerse a flote. Una de ellas es Harinas de la Parra, aunque su gerente subraya que 'ha sido a base de lucha, esfuerzo y sacrificio'. La renovación tecnológica y la identificación del personal con los objetivos de la empresa han sido claves para capear el temporal, subraya José Manuel, miembro de la quinta generación familiar que comparte con su hermano la gerencia. Con una biografía de más de 160 años, durante los que ha visto naufragar a la mayoría de sus compañeras de sector, la firma acumula ahora recursos para superar el nuevo siglo.