5d. Para invertir: Fondos

Cómo ganar dinero en el mercado de divisas

DWS, la gestora de Deutsche Bank, lanza un fondo en España que utiliza divisas como activo de inversión, realizando apuestas en el cruce de 32 monedas

Mucha gente cree que no se puede ganar dinero con las divisas, pero en sí mismas constituyen un activo de inversión'. Este planteamiento dirige la labor profesional de Asoka Woehrmann, jefe de estrategia de divisas de DWS, la gestora del Grupo Deutsche Bank, y gestor del fondo DWS Forex Strategy, un producto, ya a la venta en España, que invierte aprovechando la apreciación de unas monedas frente a otras.

El mercado mundial de divisas es el más líquido de cuantos existen y eso lo convierte en un nicho lleno de oportunidades de inversión. 'El volumen negociado diariamente en el mercado de divisas es del tamaño del Producto Interior Bruto anual de Francia. Es una suma enorme', afirma este experto.

Este mercado tiene la ventaja de que hay variedad de monedas, cuya relación es inversa, es decir, que unas se aprecian frente a otras y viceversa. Lo cual abre un sinfín de oportunidades. 'Por ejemplo, se tiene la sensación de que el euro se ha apreciado frente al dólar, pero hay muchísimas divisas que lo han hecho mejor', explica Woehrmann. 'La mejor apuesta en 2003 fue vender el peso mexicano frente al dólar australiano. Se ganó más del 40%'.

La extrema volatilidad es quizás el mayor inconveniente de invertir en divisas, con el elevado riesgo que ello entraña. Woehrmann, por ejemplo, controla la volatilidad con instrumentos derivados, y limita las pérdidas con lo que en inglés de conoce como stop loss, es decir, fijar limites a partir de los cuales se deshace una posición. 'Toda operación tiene un nivel a partir del cual revisamos la situación para decidir si la extendemos o la cerramos. Eso estabiliza la rentabilidad'. El DWS Forex Strategy tiene un objetivo de rentabilidad del índice Libor a tres meses más 200 puntos básicos.

El fondo trabaja con 32 divisas. La gestión consta de varias fases. La primera es estratégica y tiene un horizonte de seis meses. En esta fase el gestor analiza los aspectos económicos que afectan a las divisas y decide si apuesta por su subida o se mantiene neutral. 'El objetivo del proceso es descubrir si debemos jugar, por ejemplo, con el dólar desde una perspectiva long short apostando por su apreciación o por su depreciación o desde una perspectiva neutral'.

La segunda fase consiste en un proceso táctico semanal en el que el gestor juega con las combinaciones de unas divisas frente a otras. 'Por ejemplo, podemos concluir que el dólar australiano se va a apreciar frente al won coreano'. El problema es que en una cesta de 32 divisas las combinaciones son muchísimas y hace casi imposible seguir el rastro de las operaciones. 'Lo que hacemos es mirar las divisas como una cesta. Si el yen se va a apreciar frente a una divisa concreta entendemos que lo hará frente al resto de la misma cesta', explica Woehrmann. 'No puedes multiplicar 32 por 32 cruces de divisas, pero sí puedes descubrir cuáles son los regímenes que mueven el mercado'.

Invertir en el mercado de divisas no es tarea fácil, principalmente porque muchos cruces de divisas no son tan líquidos como puede ser el del dólar con el euro o el yen. Pero además, porque hay divisas que no son convertibles. 'Hay muchas divisas latinoamericanas y asiáticas que no son convertibles. Como especulador, no puedes entrar en esos mercados. Lo que hacemos en estos casos es utilizar derivados hechos medida (conocidos como OTC) por una contraparte. Son contratos con el compromiso de comprar la divisa en dentro de un periodo determinado a un nivel concreto'.

Existen también cruces saturados donde la liquidez queda estrangulada por la acción de muchos actores, como por ejemplo los hedge funds o fondos especulativos. 'El cruce euro dólar no puede saturarse. Podemos hacer 500 millones en operaciones y no verás que afecte al mercado. A lo mejor un día vendemos 1.000 millones de dólares y no se mueve la correlación. Pero hay cruces como el del rand sudafricano, que es una divisa líquida, que se satura porque los inversores se refugian en ella cuando sucede algo en los mercados emergentes. Por eso el rand tiene una volatilidad tan elevada. La gente se cubre con cruces líquidos'.

Soros tendría hoy difícil tumbar la libra

El mercado de divisas ha cambiado con respecto a aquél de 1992 en el que el magnate especulador George Soros logró devaluar la libra y sacarla del Sistema Monetario Internacional apostando en su contra. 'No creo que hacer algo así sea posible hoy en día', sostiene Asoka Woehrmann, jefe de estrategia de divisas de DWS. 'Creo que hoy en día los bancos centrales trabajan más en común y son más eficientes', afirma, aunque no descarta que pudiera producirse algo similar con bancos centrales de menor tamaño que el de Inglaterra o el Banco Central Europeo. Lo fundamental en la actualidad es que en el mercado no operan tan sólo hedge funds, sino otros inversores como los planes de pensiones, los fondos de inversión y, sobre todo, los bancos centrales. Existen muchos inversores, cada uno con un plazo de inversión y unos intereses concretos, lo cual confiere mayor liquidez y eficiencia.

'Las divisas no están mostrando su valor fundamental, especialmente las asiáticas, porque los bancos centrales están interviniendo en el mercado para mantener las divisas depreciadas y favorecer sus exportaciones', explica Woehrmann. 'Sin la ayuda de los bancos centrales dudo mucho que George Soros o Warren Buffet otro famoso inversor multimillonario pudieran mover el mercado'.

Woerhmann advierte sobre el aumento de la volatilidad, actualmente en mínimos. 'Hemos vivido una tendencia muy buena en los últimos cuatro años. Pero en unos años la volatilidad estallará. Este año hemos visto estallidos como el de la lira turca, la corona islandesa o el rand sudafricano'.