Economía

Uno de cada diez hogares españoles gasta más de lo que ingresa

Uno de cada diez hogares españoles tiene que recurrir a la familia, economía sumergida o préstamos inmediatos para hacer frente a sus deudas, puesto que gasta más de lo que ingresa.

Un estudio publicado ayer por la Fundación Española de Cajas de Ahorros (Funcas) encuadra a un 10% de las familias en la categoría de 'desahorradores'. El informe relativiza, en todo caso, el problema del endeudamiento familiar: aunque ha pasado de representar el 54,2% del PIB en 2000 al 83,6%, el 90% de los hogares no consume toda su renta y puede hacerle frente.

Contra lo que pudiera parecer, la mayoría de los desahorradores no se concentra en familias con renta baja, como las de inmigrantes o los llamados mileuristas (cuya remuneración mensual no supera los 1.000 euros). Victorio del Valle, director de Funcas, sostiene que el ahorro negativo se concentra en las clases medias, 'que en ocasiones asumen deudas que difícilmente podrán atender'.

Ese 10% de desahorro no implica que la morosidad frente a obligaciones -por ejemplo, hipotecarias- llegue a esos niveles. Las deudas se afrontan en su inmensa mayoría, aunque para ello estos colectivos recurran a ayudas familiares, economía sumergida o a un fenómeno que avanza rápidamente: los préstamos inmediatos a tipos de interés que pueden superar el 25%. 'El peligro es que se van asumiendo cargas y se crea una pelota cada vez más difícil de parar', dijo Valle.

El analista explicó que la situación sería grave en el ámbito general en el momento en que los tipos de interés de referencia igualasen el incremento de la renta disponible. En la actualidad, ésta crece varios puntos por encima (en torno al 6,5%).

Funcas sostiene que el problema de endeudamiento de los hogares 'no es tan universal ni tan grave' como se pensaba hace un año. Victorio Valle explicó que la subida de tipos de interés emprendida hace diez meses por el Banco Central Europeo (pasando del 2% al actual 3,25%) ayudará este año y el próximo a mejorar ligeramente la tasa de ahorro familiar. En su opinión, el encarecimiento del crédito llevará a muchas familias a desechar la opción de endeudarse para adquirir vivienda, y la desaceleración del precio de ésta está llevando a las entidades de crédito (incluidas las propias cajas de ahorro) a endurecer las condiciones para conceder dichos créditos.

La tasa de ahorro del conjunto de la economía española se mantiene en el entorno del 22% del PIB desde hace diez años (22,2%, estimada para 2006). La necesidad de financiación, reflejada en un déficit corriente cercana al 8% del PIB, se debe al desaforado aumento de la inversión, concentrada, sobre todo, en la vivienda.

Comunidades. Ahorran más las más ricas, a excepción de Madrid

El estudio de Funcas incluye una distribución geográfica de la propensión al ahorro y la cantidad ahorrada por persona en 2005. Un vistazo rápido al mapa refleja, en principio, que la querencia al ahorro se relaciona de forma proporcional con la renta disponible, lo que sitúa las mayores tasas en la parte norte del país.

Cada persona del País Vasco ahorra de media 3.194 euros por año, lo que representa el 16,78% de su renta bruta. También sus vecinas Navarra y La Rioja registran ahorro personal superior a los tres mil euros. Una cifra que triplica prácticamente la de Andalucía: apenas 1.083 euros por persona, o un 9,26% de la renta familiar bruta disponible.

Si la relación renta-ahorro es positiva en general, también existen excepciones: la Comunidad de Madrid, la más rica de España, ahorra sólo un 12,24% de su renta, y Extremadura, un 15,85%. Julio Alcaide, responsable del estudio, afirmó ayer que, junto a la riqueza relativa, la idiosincrasia cultural de cada región influye sobre la tasa de ahorro. 'Quizá eso explique parte del retraso de algunas comunidades', conjeturó.

IRPF. La reforma 'apenas tendrá impacto' sobre las preferencias de ahorro

Uno de los artículos contenidos en el informe de Funcas se refiere a la incidencia de la inminente reforma del IRPF sobre las preferencias de ahorro de los españoles.

Ignacio Ezquiaga, de Caja Murcia, sostiene en el mismo que la nueva ley, que será aprobada el jueves en el Congreso de los Diputados, no producirá desplazamientos significativos entre los productos financieros en los que se materializa el ahorro. El motivo sería la existencia de otros factores que inciden en las preferencias del público, 'ya que las ventajas de la ley se limitan al ahorro orientado a largo plazo (que ya tiene una demanda actual creciente)'. Además, la reforma 'mantiene la situación actual de los fondos de inversión, con lo que los desplazamientos se limitarían a los fondos monetarios y garantizados y a los depósitos bancarios'.

La reforma simplifica de forma notable la tributación del ahorro, al homogeneizarla tanto desde el punto de vista conceptual como temporal. Hasta ahora, los distintos instrumentos financieros eran tratados de forma variada, y otro tanto sucedía con los plazos de la inversión.