Motor

El parque que dio más flexibilidad a Ford

La factoría de Ford en Almussafes (Valencia) celebra hoy sus 30 años produciendo coches. Justo al lado del vasto recinto que ocupa la planta se ubica el Parque Industrial Juan Carlos I. Es su denominación oficial, pero todo el mundo lo conoce como el parque de proveedores de Ford, ya que la gran mayoría de las 100 empresas allí instaladas trabajan casi en exclusiva para factoría. Y si la planta cumple 30 años, tal día como hoy hace 10 años se inauguró el parque industrial, con lo que la celebración es doble.

El parque de proveedores no es un polígono industrial cualquiera. De hecho se considera un ejemplo y prácticamente único en Europa por el sistema de suministro de las piezas que allí se fabrican a la cadena de montaje de la planta. Es lo que se denomina el just in sequence. 'El sistema va más allá del just in time, la fórmula tradicional de entregar las piezas que se fabrican por un proveedor en el momento en que van a ser usadas para evitar stocks innecesarios en la planta', explica Nicolás Agustín, presidente de la Asociación de Propietarios y Usuarios del Parque Industrial (APPI). 'Con el sistema que se emplea en esta planta se entregan no solo cuando se van a usar si no también en el orden en el que se van a utilizar en la cadena', señala Agustín.

Quizá lo que más llamó la atención -y sigue despertando el interés de muchas empresas del sector- es el sistema de túneles que emplean algunos de los proveedores para las piezas más voluminosas. Los conveyors, como se conocen en la factoría, unen la fábrica del proveedor con la factoría. La pieza viaja de forma automática de una zona a otra y se incorpora a la línea de montaje justo en el orden en el que se va a utilizar. La primera empresa que usó el sistema fue el fabricante de asientos Johnson Controls. En la actualidad, tres túneles, uno de los cuales se está prolongando para conectar con un segundo centro logístico, entregan subconjuntos, como los salpicaderos, que se ensamblan fuera de la planta y se incorporan acabados al coche.

'Este sistema de funcionamiento ha permitido a Almussafes convertirse en una planta flexible, con capacidad para producir hasta cuatro modelos distintos al mismo tiempo', señala Agustín.

El presidente de APPI señala que esta flexibilidad de fabricación es también una garantía de futuro para la planta valenciana, a pesar de la deslocalización del sector o de las posibles reestructuraciones que realice la marca. Para Agustín, 'la mayor competencia para Almussafes es la interna, es decir el resto de plantas de la propia Ford, y la versatilidad de la producción es una ventaja'.

La confianza en el futuro de Almussafes la aporta el hecho de que en los próximos meses hasta 26 empresas construirán nuevas instalaciones en el parque industrial. 'Aunque hay algún nuevo proveedor que no estaba, la mayor parte son ampliaciones de las empresas que ya están presentes, lo que entendemos que se traduce en una confianza en que la carga de trabajo va a continuar', explica Agustín, convencido de que, pese a dejar de hacer el Mazda2 y el Ka, la planta conseguirá nuevos proyectos.

Ford empleó a unos 10.000 trabajadores cuando empezó a andar hace 30 años. El parque permitió que los proveedores se instalaran en Valencia, con lo que pese a la robotización de la planta, el empleo total no haya caído. A los más de 7.000 empleados de la planta hay que sumar los 4.000 del parque industrial, con lo que el cómputo global arroja un incremento de empleo, así como la creación de un polígono industrial especializado en el sector del motor.

Los fabricantes reclaman mejoras en los accesos

Los casi millón y medio de metros cuadrados que ocupa el parque industrial de Almussafes tienen un par de problemas que los fabricantes exigen a la Generalitat Valenciana -gestora del polígono a través de la empresa pública Sepiva- que solucionen en breve para evitar problemas de crecimiento.

'Es necesario que se cree un aparcamiento para camiones que actualmente no existe, lo que obliga a los vehículos de gran tonelaje a aparcar en los viales del polígono', explica el presidente de APPI, Nicolás Agustín. Unos terrenos propiedad del Ayuntamiento de Almussafes podrían usarse para este fin, siempre que se llegue a un acuerdo con el Sepiva para hacer una permuta.

De igual manera, Agustín reclama un segundo acceso al parque industrial, ya que actualmente sólo existe una entrada. 'Con el crecimiento que ha experimentado el parque es necesario afrontar estos problemas, algo a lo que se comprometió la Generalitat el pasado mes de mayo pero que seguimos esperando', explica Agustín.

Hay un tercer aspecto a resolver a más largo plazo. 'Queremos que el tren de cercanías pare en el polígono, ya que los 4.000 empleados sólo pueden llegar a sus puestos de trabajo en coche', señala Agustín.