Presupuesto 2007

El superávit de la Seguridad Social volverá a sobrepasar el 1%

Un año más, las cuentas de la Seguridad Social darán una alegría al Gobierno. Según las cifras presentadas ayer por el ministro de Trabajo, el superávit presupuestado es del 0,7% del PIB, pero al final del año próximo podría superar el 1%.

El programa de estabilidad presupuestaria aprobado por el Gobierno el pasado 2 de junio establece que las cuentas de la Seguridad Social deben aflorar un superávit al menos del 0,7% del PIB. Puesto que la economía española superará el billón de euros en 2007, la Seguridad Social debería superar los 7.000 millones en superávit para cumplir con el plan de estabilidad.

Los gestores de este organismo han cuadrado la cifra: 7.751 millones de euros, que resulta de unos ingresos totales de 109.865 millones (por cotizaciones sociales -97.357-, aportaciones del Estado -6.028 millones- y otros ingresos -2.756 millones-) y unos gastos no financieros de 102.113 millones (93.781 millones en prestaciones y el resto para otros gastos).

Sin embargo, Octavio Granado, secretario de Estado de la Seguridad Social que acompañó al ministro de Trabajo, Jesús Caldera, durante la presentación de las presupuestos, reconoció que habían sido conservadores y que el superávit sería mayor. Aunque no quiso comprometer una cifra, recordó que en años anteriores había quedado por encima del 1% e insinuó que para el próximo año cabría esperar un resultado parecido.

Eso supone que cuando finalice al próximo año el fondo de reserva contará al menos con 42.000 millones de euros que rentarán como mínimo 1.177 millones de euros.

Durante la presentación, el ministro Caldera insistió en que estos presupuestos compaginan bien el aumento del gasto social, que crece un 8,8%, con la austeridad al controlar los gastos corrientes a un crecimiento del 4,25%. Todo lo cual, permite continuar con unas cuentas saneadas que arrojan superávit.

Igualmente, resaltó la aportación que hace el Estado vía impuestos a los presupuestos de la Seguridad Social, que este año aumenta hasta los 6.028 millones (incluido prestaciones y gastos de gestión), frente a los 4.500 del presupuesto anterior. Con esta aportación se pagarán las partidas más sociales que no se derivan de las contribuciones y se cumple con ello, el compromiso de separación de las fuentes de financiación en función de las prestaciones.

De las partidas pagadas con impuestos resaltan las pensiones no contributivas, que se llevan 2.100 millones de euros y los complementos de las pensiones mínimas, que se quedan con otros 1.806 millones y crecen 300 millones. Otros 400 millones se van a pagar los derechos de la ley de dependencia.

Los inmigrantes aportan 8.000 millones de euros

Tanto Caldera como Granado insistieron en la importancia que tienen los inmigrantes para el conjunto del sistema de la Seguridad Social y su saneamiento financiero. Y Caldera hizo una simple cuenta de la vieja para explicarlo: las cotizaciones que pagan los trabajadores no españoles alcanzan los 8.000 millones de pesetas. 'Sin ese dinero, no tendríamos superávit', dijo.

Granado se preguntó si los 1.860.000 empleos que ocupan los inmigrantes legales y que cotizan al sistema estarían ocupados por trabajadores nativos. 'Creo que no todos', contestó.

Y continúo con el mismo argumento. 'Además, las prestaciones que reciben ahora, que no en el futuro, están muy por debajo de la media de los españoles'. Así, por cada 30 cotizantes extranjeros, sólo uno (60.000 en total) recibe una prestación por parte de la Seguridad Social, muy lejos de la media de los españoles, donde hay un pensionista por cada 2,65 trabajadores. 'Una buena media, por cierto, ya que el sistema se sustenta bien con 2,1 trabajadores', matizó.

Respecto al número de cotizantes que entrarán nuevos en la Seguridad Social el año que viene, el cálculo es un crecimiento del 2,5%, en línea con las previsiones del Gobierno de creación de empleo. Sobre una base de cerca de 19 millones de cotizantes, supone unos 475.000 nuevos.

Lejos evidentemente de los 760.000 cotizantes inscritos en 2005, en buena parte por la aparición de empleo sumergido producto del proceso de regularización de inmigrantes.

Respecto a cómo terminará el año, Granado declaró que se cerrará con 'unos cuentos miles más que el pasado año, aunque no muchos'. Eso significa que se podría acercar a los 770.000 los nuevos trabajadores inscritos al sistema a finales de este año.