COLUMNA

La asignatura de la productividad: A mejor, con los mismos problemas

Los Presupuestos Generales contemplan un incremento de la economía del 3,2%, algo menor que la de este ejercicio, pero que permitirá seguir creando empleo a un fuerte ritmo, mejorando la media europea. El próximo año el empleo crecerá un 2,5%, que significarán 450.000 nuevos puestos de trabajo, lo que reducirá el desempleo del 8,5% actual hasta el 8%. Con estos datos, es previsible que la economía vuelva a precisar al menos 200.000 inmigrantes. ¿Se tendrán en cuenta a la hora de regular los flujos de entrada, o nos limitaremos a la ficción de fronteras cerradas a cal y canto? ¿El fuerte incremento de las partidas dedicadas a inmigración será sólo para patrulleras y alambradas, o se dotarán nuestros consulados y se sacarán papeles que permitan la entrada legal de los inmigrantes que necesitamos?

La caída del desempleo será mayor en las mujeres que en los hombres, como ocurre en los últimos años. La bonanza del empleo producirá un gran superávit en las cuentas de la Seguridad Social. Es la ocasión de crear un fondo de reserva para la partida del desempleo al igual que ya existe con las pensiones.

Tanto el FMI como la CEOE han coincidido en alertar sobre el excesivo déficit de nuestra cuenta corriente. Tienen razón. Y en 2007 parece que el agujero continuará incrementándose. Los problemas de competitividad vienen causados por el diferencial de inflación y por la baja productividad. Estos Presupuestos no servirán para controlar la primera, aunque permitirán mejorar nuestra situación relativa en la segunda. Nuestra competitividad ya no vendrá determinada por el menor costo de los factores tradicionales, como la mano de obra. Vendrá de la investigación, del diseño, de aquellas incorporaciones y modelos de gestión que permitan incrementar el valor añadido de nuestros productos y servicios. El importante incremento del 31% en Capital Humano y Tecnológico -que incluye educación e I+D+i- ayudará a este objetivo, pero no será suficiente para conseguirlo. Necesitaríamos al menos un lustro de fuertes inversiones para conseguir incrementar sensiblemente nuestra competitividad real. Otro factor fundamental será la internacionalización de las empresas. Y para ello, aunque pueda parecer anecdótico, bienvenido el incremento de la partida Erasmus -becas para que los estudiantes estudien en Europa y aprendan idiomas- desde los seis millones de 2006 a los 52 de 2007.

'Es la ocasión de crear un fondo de reserva para la partida del desempleo, al igual que ya existe con las pensiones'

'El Estado va a gastar menos de lo que vamos a ingresar y seguirá así', anunció Solbes. Los sucesivos superávits de las cuentas públicas han permitido disminuir el endeudamiento, que actualmente asciende al 43% del PIB. El Gobierno se marca finalizar la legislatura con un endeudamiento del 34%, lo que significaría unos niveles de deuda del orden de la mitad de la media europea y de Estados Unidos.

Aunque la financiación de la Iglesia levanta mucho ruido, a efectos presupuestarios no resulta relevante. Sin duda, el aspecto políticamente más delicado será el de la distribución de las inversiones entre las comunidades autónomas. El significativo incremento del 8,5% de las infraestructuras puede terminar no satisfaciendo a ninguna de las partes, por el clásico agravio comparativo. En efecto si, como todo parece apuntar, el Gobierno favorece en exceso a Cataluña el injusto reparto molestará -con razón- a los territorios afectados. En resumen, iremos a mejor, pero subsistirán los problemas que padecemos.

Ex ministro de Trabajo