Marcha atrás

Bolivia rectifica y renuncia a expropiar las refinerías de la brasileña Petrobras

Bolivia fue demasiado lejos y ha tenido que dar marcha atrás. El vicepresidente boliviano, Álvaro García, anunció el jueves por la noche que el Gobierno ha 'congelado' indefinidamente el decreto publicado el día anterior por el que arrebataba a Petrobras el control de las dos refinerías que tiene en el país andino.

La decisión de la expropiación, que tomó a Brasil por sorpresa, acabó con la comprensión que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, había mostrado con el Gobierno de Evo Morales desde que decretara la nacionalización de los hidrocarburos en mayo.

'La paciencia es muy importante pero tiene un límite', estalló Lula. 'Si estamos conversando con Bolivia y tenemos una delegación importante liderada por el ministro de Energía y el presidente de Petrobras que van a Bolivia a negociar y nos coge por sorpresa una noticia dada por un ministro, no por el presidente ni el vicepresidente, uno piensa: ¿Qué está pasando en Bolivia?', declaró. La delegación brasileña debía haber iniciado su misión el viernes, pero canceló la visita. Después de la rectificación, Brasil ha anunciado que retomará las conversaciones después de las elecciones del 1 de octubre.

Lula, que ha sido criticado en su país por ser demasiado tolerante con Morales, no ocultó esta vez su indignación. Nada más conocer el nuevo decreto, por el que la estatal boliviana YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) asumía todos los procesos de los derivados del petróleo producidos por las dos refinerías de Petrobras, el presidente brasileño movilizó a varios ministros y obligó al Gobierno de Morales a dar marcha atrás.

El Ejecutivo brasileño amenazó con recurrir a organismos internacionales y Petrobras incluso advirtió que podría abandonar las refinerías y retirar a todos los técnicos, lo que supondría un desabastecimiento para Bolivia. La petrolera brasileña es propietaria de las dos únicas refinerías del país, que producen casi la totalidad del combustible consumido en el mercado interno.

Enfadado y firme, el presidente de Petrobras, Sergio Gabrielli, ha advertido en rueda de prensa que no cederá a las presiones de Bolivia. 'Saldré de Bolivia de forma legal, de la misma forma que entré. No voy a admitir ser expulsado', ha dicho.