Franquicias

El negocio del 'fitness' en España se mantiene en forma

A los españoles nos interesa cuidarnos, o eso dicen las cifras. Nueve millones de personas están apuntadas en alguno de los 7.000 gimnasios privados que operan en nuestro país. En 2005, ganaron más de 2.000 millones de euros, un 9% más que el año anterior, según la Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas. Las principales cadenas internacionales no son ajenas a este fenómeno. Aunque España aún está lejos de mercados como el americano, al menos 22 grandes franquicias y cadenas de gimnasios están inmersas en planes de expansión en la Península. Uno de cada seis gimnasios se engloba en esta fórmula comercial.

Animada por el crecimiento del fitness, la cadena para mujeres Contours Express acaba de desembarcar en el mercado español con la apertura de un local propio en Torrejón de Ardoz. En este año, tiene previsto abrir en Madrid cuatro franquicias más de la enseña. La cadena apuesta por desarrollarse a través del sistema de franquicias especialmente. 'Nuestro objetivo es tener abierto un club en cada ciudad de más de 20.000 habitantes', afirma Josefina Avellaneda, de Contours Express Ibérica.

La empresa no es novata en este negocio. Contours cuenta con 25 establecimientos propios en el extranjero y 510 centros de fitness en régimen de franquicia. 'Detectamos una falta de oferta especializada en la mujer. Según un estudio sobre la actividad física y deportiva realizado por el Ayuntamiento de Madrid, un tercio de las mujeres españolas están interesadas en practicar deportes pero no lo hacen por no existir una oferta adaptada a sus necesidades o por falta de tiempo', explica Avellaneda.

El perfil general de los usuarios de centros deportivos es bastante amplio actualmente, con un crecimiento de las personas de entre 40 y 60 años, con una buena posición económica y que encuentran en esta actividad una buena forma de cuidar su salud y mejorar su aspecto físico. Según un estudio de mercado de centros deportivos, realizado por la Secretaría de Estado de Economía y la Asociación Madrileña de Empresarios, los clientes ven la asistencia a estos centros como una forma de ocio en la que se busca relacionarse con otras personas, a la vez que mantienen un programa de mejoramiento físico.

Contours Express favorece un tipo de escenario para el deporte muy especializado. Los gimnasios de esta nueva cadena están pensados y diseñados exclusivamente para mujeres. Según la empresa, 'un 70% de las mujeres prefieren un entorno adaptados para ellas'. En Contours Express, las clientas 'realizan un entrenamiento sencillo, divertido y adaptado a cualquier condición física', explica Avellaneda. El sistema se compone de 16 estaciones en las que se realizan actividades aeróbicas y anaeróbicas y se desarrolla en sesiones de 29 minutos. 'Nuestro sistema se puede realizar con total libertad horaria y maximiza cada minuto invertido. El tiempo necesario para cada sesión se adapta a las necesidades y al horario de las mujeres de verdad', asegura Avellaneda. Los servicios están pensados para la eficacia: reducir talla y perder peso.

Abrir un gimnasio con una menor inversión

La inversión mínima para montar un gimnasio privado en España ronda los 360.000 euros, elevándose a más de un millón en el caso de instalaciones con spa. La inversión principal es en fitness, aunque los centros reducen cada vez más la importancia de la zona de musculación por la cardiovascular, que ocupa más de la mitad del local.

En este sentido, Contours destaca el reducido nivel de inversión necesario para emprender una franquicia de su cadena. Frente a la media española, Contours afirma que la inversión para la apertura de sus centros 'parte de un mínimo de 70.000 euros más la obra civil del local'. Esta cifra incluye el canon de franquicia, que suma 33.000 euros y que conlleva el equipamiento del centro, un sistema informático de gestión, la formación necesaria para el franquiciado y su equipo de trabajo y el apoyo con personal especializado durante la inauguración del centro. Otros 30.000 euros corresponden al gasto derivado del transporte del equipamiento, el mobiliario y la adecuación del local. Los 7.000 euros restantes cubren, entre otros, los costes legales o la promoción de lanzamiento del nuevo espacio. Una vez que el centro esté en funcionamiento, el royalty mensual será de 345 euros. El establecimiento deberá tener un tamaño entre 170 y 200 m2, y estar situado preferiblemente en segunda línea comercial.

En lo que se refiere al número de clientas y a la amortización de la inversión, Contours no tiene establecidos unos baremos universales. 'Dependerá de variables como el precio del servicio, el personal en plantilla y, por supuesto, la suma total de la inversión realizada', afirma la empresa. La enseña no exige que los franquiciados tengan experiencia previa en el sector. Pero deben estar interesados por el ejercicio físico, la salud y bienestar.