Revista de prensa

Rusia crea un nuevo campeón nacional

Oleg Deripaska, el principal accionista de Rusal, ha trabajado con implacable ambición para la consolidación de la industria metalúrgica. Por lo tanto no hay razones a primera vista para sospechar de que el Kremlin haya instigado el acuerdo para absorber la rival doméstica de Rusal, Sual, y los activos de fabricación de aluminio de Glencore, un grupo privado suizo, para crear el mayor productor de aluminio (...). Pero Deripaska también es un oligarca muy leal al Kremlin (...). Aunque el acuerdo Rusal-Sual parece más bien una acción corporativa respaldada por el Kremlin que lo contrario, encaja claramente con la visión industrial de Putin de gigantes públicos o amigos del Estado en otros sectores como la energía, los recursos naturales, el automóvil y el aerospacial.

Putin piensa, y lo ha dicho, que Rusia recuperará su respeto en el escenario global gracias a la creación de imponentes campeones nacionales. Pero su efecto sobre la competividad en casa es más que dudoso (...). La estrategia del Gobierno parece ser la de consolidar lo que considera estratégico y entonces invitar a las empresas extranjeras como accionistas minoritarias (...).

Si las empresas rusas quieren seguir cotizando en occidente (...) está en su interés y en el de los inversores occidentales tener una buena gestión corporativa.