CincoSentidos

La nieve en Alabama

Royuela nos invita a leer un enloquecido monólogo pronunciado por un vendedor de cuchillos, los Fade Cutof. A lo largo del texto nos va explicando detalladamente lo excelentes que son y los muchos usos que de ellos se puede hacer. Es la noche del 24 de diciembre y no nieva, pero en Alabama sí. Allí, hace mucho tiempo, el niño Jhony Mulligan pidió un anhelado deseo a Papá Noel. æpermil;ste no le hizo caso y en su lugar recibió un Fade Cutof.

Oigan, miren, palpen lo que llevo de género, el Fade Cutof no pincha, pero corta, atiendan al mecanismo, acérquense amirar, que aquí no nieva, constaten con sus propios ojos cómo pela la fruta sin esfuerzo, cocos, sandías, paraguayas, piezas de invierno o de verano, de cáscara dura o resbalosa, le es lo mismo, el Fade Cutof puede con todo, filo universal, titanio inoxidable, a cincuenta la pieza, que es barato, vamos, asómense, coloque un par en sus hogares por tan sólo noventa y nueve, el Fade Cutof lo corta todo, las tartas caseras, el chorizo cular, la mala leche de las parturientas, sin miedo, señor, tóquelo sin recelos, que no muerde, materiales de primerísima calidad, sin trampa ni cartón, nada se le resiste a un Fade Cutof, ni el hierro forjado, ni la carne sin deshuesar, pregúntele si no al niño carnicero de Alabama q. e. p. d.que creía tanto en Dios que rezaba treinta y siete oraciones todas las noches antes de acostarse, no se corten y aprécienlo de cerca, tres por ciento cuarenta, mera ganga, se lo empaquetamos para regalo, deposítelo esta noche bajo el árbol de Navidad y vea la cara de asombro con la que amanece su familia, anímense, no da calambre, tampoco escupe flemas, ni contagia enfermedades venéreas desconocidas, cinco por doscientos treinta, vamos que nos vamos, que me los quitan de las manos, precios sin competencia y con el IVA ya incluido, sin intermediarios, vivitos y coleando de la fábrica, el Fade Cutof lleva certificado de origen, precinto de seguridad y código de barras en el dorsal del mango, no altera el medio ambiente, no emite ondas sonoras ni se han descrito contraindicaciones a su uso más allá de las derivadas de los luctuosos sucesos provocados por el niño carnicero de Alabama que de tanto creer en Dios rezaba treinta y siete oraciones cada noche, de lo cual nadie se extraña porque bastante desgracia es tener que contemplar a unos progenitores todo el santo día a la greña, dándose de palos a base de bien y cagándose en la leche que les dieron, con perdón que es Nochebuena y los corazones andan engordados de buenos propósitos, así que no se lo piensen dos veces y tres menos aún y llévense a sus casas un buen pack de Fades Cutofs, siete por trescientos quince, nadie da más por menos, ni menos por tan poco, advierta cómo despluma pavos ahora que arrecia la nieve, vamos, anímense que esta noche es Nochebuena y mañana Navidad, saca la bota, María, que me voy a emborrachar, como los padres del niño carnicero de Alabama que vivía en Alabama antes de ingresar en prisión, lástima que haya tanto desaprensivo por el mundo, no contaba con nueve años cumplidos cuando lo atornillaron a la silla eléctrica, doce mil voltios le frieron de cuajo la vida, ni se enteró el pobrecito del humazo que le salía por las orejas, veinticinco por mil ciento veintitrés, quede como un Santa Claus regalando esta Nochebuena Fades Cutof a sus amigos, el Fade Cutof lo corta todo, las ganas de vivir, la borrachera, fácil de usar, instrucciones al dorso, si no queda satisfecho, le reembolsamos su dinero en vales de otro producto en stock del mismo precio, se acabó el afilar cuchillos, se acabó el tener que lavarlos amano bajo el chorro del agua, ya nunca volverá a desesperarse al rebanar piernas de cordero para hacerlas estofadas a la inglesa con menta y limón, todos los días a la greña no es lección educativa para un hijo, pero también es cierto que con dieciséis años una mujer es aún joven para contraer matrimonio, el Fade Cutof interrumpe si se desea el embarazo, consulte a su médico de cabecera, se dispensa sin receta, lea detenidamente las instrucciones, quince por setecientos, compre ahora mismo, que mañana seguro que se arrepiente de no haberlo hecho a tiempo, liquidamos existencias por cierre de negocio, ¿regalos de última hora?: un Fade Cutof, ¿mujer insaciable?: un Fade Cutof, ¿marido desganado?: un Fade Cutof, un Fade Cutof lo corta todo y si no que se lo pregunten a los diecisiete agentes que aun a riesgo de sus propias vidas arrestaron al niño carnicero de Alabama; JhonyMulligan, niño, qué le vas a pedir a Santa Claus, le preguntó el pastor protestante, que mis padres dejen de una vez de sacudirse, eso sólo está en la voluntad de Dios, le replicó, yo rezo todas las noches cincuenta oraciones, haces bien, hijo mío, haces bien, que el mundo anda falto de rezos, siete por doscientos ochenta y cuatro y le regalo uno de non, mire señora, nada por aquí, nada por allá y un conejo hecho cisco para hacer al ajillo, así de fácil, así de limpio, así de inmediato, hasta un niño de teta sería capaz de manejarlo con pericia, si sigue nevando voy y me levanto, apúrense que ya casi no quedan, podrán encontrarlos más caros, más lujosos, más mullidos, más envueltos en celofán, pero nunca jamás más eficaces, anímense, que Santa Claus anda ya dando sus saltos de cabra por las azoteas, en las casas que carecen de chimenea dicen que estas Navidades va a meterse por las tomas de la televisión por cable, pelen la pava con el Fade Cutof, córtenle el rollo al tío pesado de los seguros con el Fade Cutof, sin enchufes, sin pilas, sin efectos secundarios, el Fade Cutof no mancha ni desprende malos olores y después de usado puede centrifugarse en la lavadora, enjuagarse en el lavavajillas o ser desechado si se prefiere como residuo urbano peligroso, usted decide, es su responsabilidad, conduzca con precaución porque esta noche la gente sopla a gusto sin darse cuenta del riesgo que para la sociedad en su conjunto entrañan sus conductas desviadas, no pasen de largo, deténganse, un día el padre del niño de un golpe de martillo le estalló el globo ocular a la esposa y a poco la deja tuerta y estas acometidas no suponen ningún buen ejemplo para la prole, lomalo pronto se pega y los críos en seguida aprenden, esta caja es ya la última, cuando la coloque voy y me largo si es que antes los municipales no me la confiscan porque con tanto mercadear a voces el alcalde va y seme jalea, pero mire, mire, caballero, qué belleza de herramienta, no me diga que no osaría con un Fade Cutof rebanarle a su suegra los pelos del bigote, fácil de manejar, uno solo no lo vendo, la pareja a setenta que ya nos vamos recogiendo, que la ganga que usted se lleva es el dinero que yo pierdo, que es Nochebuena y los corazones se untan de alegría y los pavos aletean en el horno y los besugos saltan de contento en la sartén como peces en el rio por ver al Dios nacido, pero mire como bebían los padres del niño carnicero de Alabama antes de brearse de lo lindo hasta la pérdida mismísima de la conciencia, el Fade Cutof lo corta todo, la depresión, la carne y el pescado, las verduras, la mayonesa de bote, lamadera, la melena de sus hijos, la formica de la cocina, hace agujeros, ralla queso, despepita tomates y desmonta la nata montada con antelación de varios días, ¿se lleva usted ocho?, buena compra, señora, son trescientos, no se arrepentirá, que Dios se lo pague con una buena cama que aguante el trote que la metan, el crío carnicero de Alabama rezaba todas las noches al Niño Jesús para que su padre no tundiese tanto a su madre, es lo malo de casarse tan temprano, no se sabe muy bien lo que se hace y en seguida llega el tío Paco con las rebajas, corten de raíz el olor a verdura hervida de sus hogares con un Fade Cutof, la nieve en Alabama lo pringa todo enseguida de blanco y ya no se distingue el bien del mal, veinticinco por mil cuarenta, vivir siempre a la greña no es sostenible, los malos ejemplos rápido se pegan, nueve añitos contaba cuando le enchufaron a la silla, el pelo se le puso ceniciento y las venas se le esparragaronen la cara como si fueran cables de la luz, no se vayan sin uno, no sea que se arrepientan, titanio aluminado, recién traídos por barco del otro continente, rechace imitaciones, en tres semanas su vida habrá cambiado por completo, se acabó la fatigosa tarea de quemarle con alcohol al pollo la pelusa, se acabó la engorrosa tarea de limpiarles con esmero las tripas a los boquerones, se acabó la insoportable tarea de rascar con dificultad la roña incrustada en el horno después de haber asado una lubina estilo María Pilar, el Fade Cutof lo corta todo, la grasa, las virtudes teologales, la dismenorrea en las mujeres y la prostatitis en los hombres, el niño Mulligan de Alabama le pidió a Santa Claus que les cortara a sus padres la pugna que se traían de zurrarse a todas horas, él bebía, trabajaba en el turno de noche de una gasolinera y bebía, ella también, no trabajaba en el turno de noche de ninguna gasolinera, sino en el de día de la caja registradora de un supermercado, pero también bebía lo mismo, si no más, siete a trescientos treinta y tres, seis mitad de precio, rezaba mucho por las noches para conseguirlo y dejó un calcetín colgando del palo de la escoba que hacía aquella Nochebuena de árbol de Navidad, no es bueno que los deseos de los niños queden siempre pendientes de ser satisfechos, la última caja y voy yme largo, corten lo que deseen con un Fade Cutof que me quedo sin voz, que me la corta, que el Niño Jesús les llene de amor los corazones y reine la paz en el mundo y luzcan los hombres de buena voluntad por encima de la tiniebla de los tiempos, en la silla eléctrica el niño carnicero de Alabama lució apenas un par de segundos, pero con un resplandor tan intenso que dejó a oscuras a todo el condado, los últimos veinte los regalo por cierre de negocio, para el abuelo y para la abuela, para el rabo del perro y el del cuñado, para el primo desviado, para el hijo en trance de divorcio, no es bueno tener que soportar a los progenitores enfrascados en grescas de a palos a todas horas, más vale cortárselas de cuajo con la ayuda verdadera de un Fade Cutof, vamos que me largo, liquido existencias, puede guardarse en cualquier parte, debajo de la cama, en el armario del cuarto de baño, en un cajón de la cocina o en la caja de las compresas, con tanto rezo que se traía lo más que pudo encontrar dentro del calcetín el niño carnicero de Alabama fue un Fade Cutof, los caminos del Señor son inescrutables, me quedan sólo diez, los diez últimos, oigan, si yo fuera un kilo de patatas me estaría echando ya a temblar, el palo de la escoba lo tenía adornado con espumillón y hojas de acebo y los padres sin comer turrón ni nada andaban privados de conocimiento después de haberse amenazado de muerte quince veces y haberse metido para el gañote sendas garrafas del bourbon dorado de Tennesee, Santa Claus dicen que a veces tiene ocurrencias similares, amanecieron húmedos de sangre, los dos hechos cachitos como para goulash, para las Navidades es estupendo, lo corta todo de cuajo, lasmalas digestiones de besugo, los vómitos de langostino, la resaca pastosa del champán, los cinco últimos, oiga, a cuarenta y siete cada uno, los dos pares por veintiséis, tenga, señora, magnífica compra, no se arrepentirá, uno solo, me queda uno solo, una lástima tanta energía eléctrica gastada en cortarle la vida a un niño de apenas siete años cumplidos para que al final no quedara más que en mera ceniza, muy encendida, eso sí, de tufo a chamusquina, el último adjudicado al caballero de la barriga y la barba blanca, ¿oiga, usted no será Papá Noel?

El autor

Fernando Royuela. Ha publicado las novelas El prado de los monstruos (Lengua de Trapo 1996), Callejero de Judas(Lengua de Trapo 1997), La mala muerte (Alfaguara 2000), por la que obtuvo el Premio Ojo Crítico de RNE, La pasión según las fieras(Alfaguara 2003) y Violeta en el cielo con diamantes (Alfaguara 2005) También es autor de numerosos relatos aparecidos en revistas literarias y ediciones antológicas. Su obra ha sido traducida a varios idiomas. Colabora habitualmente con diversos medios de comunicación.

Diccionario sin levantarse

Brearse: Maltratarse, molestar, dar que sentir a alguien.

Tundir: Castigar con golpes, palos o azotes.

Dismenorrea: Menstruación dolorosa o difícil.

Prostatitis: Inflamación de la próstata. æpermil;sta es una glándula pequeña e irregular, de color rojizo, que tienen los machos de los mamíferos unida al cuello de la vejiga de la orina y a la uretra, y que segrega un líquido blanquecino y viscoso.

Tennesee y Alabama: Estados situados al sudeste de EE UU.

'Goulash': Plato húngaro a base de dados de carne y verduras.