EDITORIAL

Las empresas se blindan en Europa

Las empresas españolas han experimentado en los 10 últimos años un consistente proceso de internacionalización, que las ha convertido en muchos casos en líderes mundiales de su sector. La solidez de la economía, pese a sus desequilibrios de balanza de pagos y precios; la excelencia en la gestión empresarial para acumular liquidez y la capacidad de iniciativa para invertirla en proyectos de futuro han sido los tres pilares que han llevado a las empresas españolas a ocupar hoy una situación de privilegio en el mundo. Santander es líder de banca comercial en la zona euro, Ferrovial controla la primera empresa de gestión aeroportuaria del mundo, como Abertis la primera de gestión de autopistas (si lo permite el Gobierno italiano), BBVA se consolida como peso pesado en México y los Estados más hispanos de Estados Unidos, Telefónica es la primera sociedad integrada de su actividad en Europa y Endesa se ha convertido en objeto de deseo más por su expansión exterior que por el negocio doméstico.

La prueba de la internacionalización es que ya en los seis primeros meses de 2006 uno de cada dos euros de la facturación de las empresas del Ibex 35 procede del exterior, cuando hace sólo dos años el porcentaje sólo llegaba al 44%. Pero, además, en los últimos años los gestores españoles han nivelado sus balances con buen criterio: han reducido el peso relativo de Latinoamérica, bien es cierto que tras el susto de 2002 y 2003, y han elevado el peso de las economías maduras. Estados Unidos, Canadá y Europa copan cada vez más parte de los negocios de las empresas. Ya este año un 24% (uno de cada cuatro euros) procede de la UE, sin contar aún la apuesta de Ferrovial, Abertis y algunas inmobiliarias. Las empresas se han blindado contra crisis internas y, sobre todo, ante acontecimientos desagradables en las zonas más vulnerables del planeta.