Proceso judicial

Los acreedores de Yukos reclaman su disolución

Los acreedores de la que fuese la mayor petrolera rusa reclamaron ayer su disolución. El equipo gestor de la compañía (impuesto por orden judicial) reconoce que los beneficios por la venta de los activos no podrán cubrir las deudas.

El destino de Yukos quedará en manos de un juez de Moscú, que el próximo mes de septiembre decidirá el futuro de la petrolera. Ayer se reunieron en la capital rusa, 23 de los 24 acreedores de la compañía. De ellos, el 93,87% votó a favor de reconocer la bancarrota de la petrolera e iniciar el proceso de liquidación de sus activos.

Los acreedores, entre los que se encuentra el fisco ruso y la petrolera estatal Rosneft, recomendaron la venta de los activos de la compañía después de que el gerente independiente designado para gestionar la empresa, Eduard Rebgun, reconociese que la reestructuración financiera de la compañía es imposible.

Según Rebgun, los beneficios generados por la petrolera después de vender sus activos y el pago de impuestos no podrían cubrir sus elevadas deudas. 'La reestructuración financiera de la compañía es imposible y, por ello, recomendamos a la petrolera que inicie los procedimientos para su liquidación', señaló.

Rebgun valoró las propiedades y activos de la compañía en 581.330 millones de rublos (17.000 millones de euros), pero señaló que tras la venta de activos y el pago de impuestos, la valoración descendería a 417.150 millones de rublos (12.180 millones de euros), monto inferior al pasivo de la empresa, cifrado por los tribunales en 491.580 millones de rublos (14.400 millones de euros). El proceso para declarar la quiebra de Yukos comenzó el 28 de marzo, cuando el Tribunal de Arbitraje impuso a la compañía una gerencia externa que, en el plazo de tres meses, debía presentar un informe sobre la viabilidad y situación interna de la petrolera. Sin embargo, el actual equipo gestor de la petrolera ha reconocido, según recoge la agencia Bloomberg, que 'no existen bases para la liquidación de Yukos'. Estos gestores han valorado los activos de la compañía en 38.000 millones de dólares (más de 30.200 millones de euros).

La decisión de los acreedores de Yukos se produce una semana después de que el presidente de la petrolera, Steven Theede, presentase su dimisión a través de una carta dirigida a la dirección de la compañía, anticipándose a la reunión de los acreedores. Una dimisión que será efectiva a partir del 1 de agosto.

En la misiva, Theede preveía que el grupo no sería capaz de recuperar su salud financiera, por lo que se vería obligada a iniciar su proceso de liquidación. El aún presidente de Yukos aseguraba que 'había agotado todas las posibilidades para recobrar el valor de la compañía tras la expropiación de Yuganskneftegaz', la mayor filial de producción de la petrolera, que fue vendida hace dos años a precio de saldo en una subasta opaca dirigida por el Gobierno tras el encarcelamiento del ex presidente de la firma, Mijaíl Jodorkovsky.

Un proceso económico y político

La liquidación de Yukos será un nuevo paso en el proceso judicial que ha atravesado la compañía. Hace más de dos años el ex presidente de la petrolera, Mijaíl Jodorkovsky, fue acusado de fraude fiscal y actualmente está encarcelado en una prisión siberiana.

El ex magnate asegura que los cargos contra él y los 30.000 millones de dólares en impuestos que le reclama el fisco ruso son la respuesta del Kremlin a su decisión de fundar partidos políticos opuestos a Vladimir Putin.

Sin embargo, el presidente ruso ha insistido en diferentes ocasiones que Jodorkovsky fue inculpado por fiscales independientes y juzgado por jueces imparciales. En los dos años y medio que han transcurrido desde que fue encarcelado Mijaíl Jodorkovsky, el presidente ruso ha utilizado los activos de Yukos para reforzar las compañías estatales Rosneft y Gazprom, gracias a las que controla el 60% del sector energético ruso.

Caída de la cotización

Tras conocer la decisión de los acreedores, los títulos de Yukos se desplomaron un 27%, hasta 15,85 rublos, en el mercado ruso Micex, el nivel más bajo desde el pasado 31 de agosto. La caída fue mayor en el mercado RTS, un 35%, hasta 53 centavos.