Las materias primas recuperan su pujanza

Las economías de los países emergentes cuentan con un impagable aliado en su imparable expansión: abundancia de materias primas. Son países productores de petróleo, cobre, hierro o níquel pero, al mismo tiempo, son también grandes consumidores de recursos minerales, imprescindibles para sostener su fuerte crecimiento económico. De hecho, la pujanza de China o India está manteniendo al alza de forma sostenida el mercado de materias primas.

El petróleo es el bocado más apetecido, y el más caro. El precio del oro negro está batiendo récord estos días a raíz de la ofensiva israelí sobre Líbano, que ha colocado el barril de petróleo West Texas en el entorno de los 78 dólares. Este precio, récord absoluto, aún queda lejos de la media ajustada por la inflación, de 87,65 dólares al que llegó esta materia prima en 1980, tras la crisis que siguió a la revolución iraní de 1979, pero es más que suficiente para llenar las arcas de los países productores y para sembrar la preocupación en las economías que carecen de reservas petroleras.

Los precios de las materias primas también sufrieron una corrección paralela a la de los mercados bursátiles en el mes de mayo, cuando se llegó a temer por el crecimiento económico mundial. Pero, al igual que las Bolsas, han recuperado terreno y ahora, en medio de un convulso contexto geopolítico, disparan de nuevo sus precios. El níquel ha marcado esta pasada semana máximos históricos y el cobre se coloca en los mayores niveles del último mes. El oro, valor refugio por excelencia, se apreció el viernes a máximos de las últimas siete semanas y alcanzó los 665,75 dólares la onza, con lo que suma un avance del 8,4% en el mes.

La explotación de materias primas, común en los países emergentes, se convierte por tanto en un seguro revulsivo para la apreciación de sus respectivas Bolsas, favorecidas por los ascensos de compañías mineras, acereras o mineras.

Credit Suisse prevé un crecimiento sostenido de la demanda de materias primas y ofrece varias razones por las que recomienda invertir en este sector. En primer lugar, apunta que el éxodo rural hacia áreas urbanas en China o India va a incrementar la demanda, en especial, la de energía, agua y metales. Además, comienzan a aparecer indicios de agotamiento de algunas materias primas, como el petróleo del Mar del Norte, que va a forzar a los consumidores a acudir en mayor medida al crudo de Oriente Medio, de menor calidad y mayor riesgo geopolítico.

Por último, alude a la corriente nacionalista que contagia a muchos de los países productores de materias primas y que ha llevado a sus gobiernos a reivindicar el valor estratégico de estos activos. Es el caso de Venezuela, Rusia o, más recientemente, Bolivia, ante lo que Credit Suisse observa un riesgo de encarecimiento de los precios a medio plazo. Ignacio Dolz, gestor de Morgan Stanley, reconoce que 'el ciclo de las materias primas puede ser más largo de lo que pensábamos'.